Recorrer los Pirineos Atlánticos en bikepacking es adentrarse en un itinerario circular inolvidable que entrelaza valles aragoneses, navarros y franceses. Es un viaje versátil que se adapta perfectamente al ritmo de cada ciclista, pudiendo completarse en dos, tres o cuatro jornadas según las ganas de recrearse en el camino o el nivel físico de cada uno.
El gran atractivo de este trazado radica en sus paisajes de montaña de postal, ese ambiente atlántico tan característico y una red de carreteras secundarias prácticamente desiertas. A excepción de la bajada desde Candanchú y los instantes previos a la entrada a Jaca —donde el tráfico cobra algo más de presencia—, la ruta se rueda en absoluta serenidad. Además, el paso por localidades con tanta solera como Ansó, la Estación de Canfranc, Jasa o Aísa, sumado al encanto de villas francesas como Urdos, Borce y Etsaut, terminan de redondear una travesía cicloturista espectacular.
📋 Ficha Técnica: Pirineos Atlánticos en Bikepacking
Resumen práctico para planificar tu viaje:
| Tipo de Ruta | Circular (Inicio y final en Jaca) |
|---|---|
| Distancia Total | 195 km / +4.100 m de desnivel acumulado |
| Terreno | 100 % Carretera asfaltada |
| Bicicleta recomendada | Carretera, Gravel o E-bike |
| Duración ideal | 4 etapas (adaptable a 2 o 3 días) |
| Puntos clave | Col de la Pierre Saint-Martin, Col de Somport, Valle de Hecho, Canfranc |
| Equipamiento | Bolsas de bikepacking ligeras y ropa de abrigo/térmica |

Nada más salir de Jaca nos adentramos en tupidos bosques y carreteras muy tranquilas.
Datos útiles para la ruta
Al comenzar y terminar en Jaca, vale totalmente la pena guardar un día para explorar esta emblemática ciudad del Pirineo aragonés. Si os apetece organizar la estancia antes o después de dar pedales, podéis echar un ojo a nuestra guía sobre qué ver en Jaca, donde compartimos recomendaciones de monumentos, rincones especiales y paradas gastronómicas imprescindibles.
Para alojaros en la ciudad, el Hotel Oroel es una opción excelente: destaca por su ubicación estratégica, la amplitud de sus estancias para guardar el equipaje ciclista sin agobios y el confort que ofrece para descansar como es debido.
Dado que todo el recorrido se realiza sobre firme asfaltado, cualquier bicicleta de carretera o gravel encaja a la perfección. Si os surgen dudas sobre cómo repartir el equipaje o qué capas llevar para responder a los cambios de temperatura en los puertos, os aconsejamos revisar nuestra guía de material para bikepacking antes de salir a rodar.
Un detalle clave: en algunos tramos aislados de alta montaña no veréis tiendas ni bares abiertos fuera de temporada alta. Salid siempre con suficiente agua y comida para la jornada. Asimismo, aunque hay alojamientos repartidos por la ruta, conviene reservar con tiempo para asegurar sitio.

Historia y encanto de Jaca
Conocida en sus orígenes como Iacca y habitada por los iacetanos, fue la primera fortaleza conquistada por los romanos en la península. A finales del siglo XI, Sancho Ramírez la fundó como primera capital del Reino de Aragón, y siglos más tarde, en 1930, se convirtió en pionera al sublevarse a favor de la República. Es una ciudad repleta de relatos, fortalezas imponentes y una catedral majestuosa.
Ubicada en el corazón del Pirineo aragonés y arropada por cumbres espectaculares, Jaca es la puerta de entrada perfecta hacia los valles franceses. Perderse por las calles de su casco antiguo, descubrir sus monumentos y saborear su gastronomía al caer la tarde es un placer que ningún viajero en bicicleta debería perderse.
Las etapas del viaje
Como decíamos, el itinerario se amolda a diferentes ritmos. Nosotros elegimos dividirlo en cuatro jornadas tranquilas para disfrutar del entorno sin prisa y hacer fotos con calma.
Etapa 1: Jaca – Ansó (54 km | +1.100 m)
Arrancamos la travesía justo frente a la Ciudadela, la imponente fortificación pentagonal del siglo XVI situada en el corazón de Jaca.

Cruzamos el río Aragón por la A-2605 y cogemos un ritmo cómodo y constante, atravesando aldeas pacíficas como Banaguás, Novés o Fraginal Bajo. Avanzando en paralelo al río Estarrún remontamos el valle hasta alcanzar Aísa, desde donde acometemos una pista asfaltada alpina de subida exigente hacia el Collado de la Loma de Aísa. Arriba nos espera una bajada vertiginosa hacia Jasa, el lugar idóneo para hacer una parada y desayunar.
Volvemos al pedaleo bordeando el río Osía para conectar con la carretera del río Aragón Subordán hacia Hecho. Un posterior desvío nos encamina a Ansó, superando un precioso collado con amplias vistas panorámicas antes de caer suavemente hasta la villa de Ansó. Allí nos alojamos en Casa Baretón, donde nos acogieron con un trato familiar cercano, una habitación muy acogedora y una cena y desayuno caseros riquísimos.
Etapa 2: Ansó – Refugio de Belagua (42 km | +1.250 m)
Ajustamos bien nuestras bolsas de bikepacking por la mañana y nos abrigamos para combatir el ambiente fresco de primera hora. Toca encarar la ascensión por la carretera de Zuriza, un tramo sombrío arropado por bosques espesos y cumbres escarpadas.

Al aproximarnos a la zona del Refugio de Zuriza, el horizonte se abre y el sol empieza a calentar el ambiente. Es aquí donde entramos en tierras navarras para adentrarnos en el Valle del Roncal tras un descenso rápido. En lugar de desviarnos a Uztárroz, tomamos la NA-137 orientando el rumbo hacia la frontera francesa.

Una vez superado el río Belagua, encara la rampa final que sube desde los 990 metros hasta los 1.445 metros del refugio en poco más de seis kilómetros. El esfuerzo se compensa de inmediato con la panorámica sobre el valle y el ambiente del Refugio de Belagua, un rincón de acogida ideal con instalaciones renovadas, comida reconfortante y duchas calientes reparadoras.
Etapa 3: Refugio de Belagua – Urdos (48 km | +750 m)
Probablemente una de las etapas visualmente más sugerentes del viaje. Salir entre las brumas matinales con las carreteras alfombradas de hojas y la luz de montaña deja momentos imborrables sobre la bicicleta.

Coronamos el Col de la Pierre Saint-Martin a 1.698 metros de altitud, el punto más alto del recorrido. Tras un breve respiro para admirar el paisaje, iniciamos una bajada espectacular por una vía estrecha y revirada que requiere tacto con los frenos hasta llegar al poblado francés de Lées (455 m).


Continuando por la N-134 llegamos a la apacible villa de Urdos para hacer noche en el Hotel des Voyageurs. Aun estando cerca de la calzada principal, resulta ser un lugar de descanso sumamente tranquilo, con espacio reservado para dejar las bicis con total seguridad y unos anfitriones encantadores.

Etapa 4: Urdos – Jaca (51 km | +1.050 m)
A los pies del mítico Puerto de Somport, emprendemos la subida de regreso a España. Es un ascenso constante por asfalto bien conservado y con tráfico moderado hasta ganar el Col de Somport, el paso natural enmarcado entre las estaciones de esquí de Astún y Candanchú.

Comenzamos el descenso por el valle del Aragón deteniéndonos sin falta en Canfranc Estación. La estampa de su histórica estación internacional invita a hacer una pausa y contemplar un escenario repleto de episodios memorables de la historia reciente.

Rumbo al sur por la N-330 pasamos Villanúa y Castiello de Jaca antes de acceder de nuevo a Jaca por el Paseo de la Cantera, completando este gran círculo junto a las murallas de la Ciudadela.

Un itinerario sugerente, tranquilo y con paisajes de primer nivel que se sitúa, sin duda, entre nuestras travesías por carretera favoritas del Pirineo. ¡Una experiencia para disfrutar kilómetro a kilómetro!