En nuestra última escapada hemos querido recorrer la Vía Verde de la Val del Zafán en bicicleta desde La Puebla de Híjar hasta llegar a Tortosa, a través de bonitos pueblos con encanto y paisajes diferentes en cada comarca.

Como ya os hemos contado en alguna de las rutas por las diferentes Vías Verdes que hemos realizado, en España existen más de 3.200 kilómetros de antiguas vías e infraestructuras ferroviarias que están siendo convertidas en itinerarios cicloturistas y senderistas bajo el marco del Programa Vías Verdes, y que está coordinado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Vía Verde Val del Zafán
Primeros kilómetros.

Datos de interés.

La vía comienza en La Puebla de Híjar y está separada de Tortosa por 130 kilómetros de vía verde acondicionada dividida en diferentes tramos:

1.- Norte de Teruel: 18 kilómetros entre La Puebla de Híjar y la Estación de Puigmoreno. Bien señalizada aunque no está cuidada y encontramos tramos poco cómodos para rodar con mucha piedra suelta. Os recomendamos si no tenéis las cámaras tubelizadas, llevar alguna cámara extra y un kit de reparación de pinchazos.

2.- Bajo Aragón: 30 kilómetros entre la estación de Puigmoreno y la estación de Valdealgorfa. Este tramo está parcialmente asfaltado y se comparte con vehículos. No se encuentra señalizada.

3.- Matarraña: 33,6 kilómetros desde la estación de Valdealgorfa y la estación de Arnés/Lledó. Estado del pavimento en perfecto estado.

4.- Terra Alta: 23,40 kilómetros entre la estación de Arnés/Lledó y Pinell de Brai. Una parte excepcionalmente bonita.

5.- Baix Ebre: 25 kilómetros entre Pinell de Brai y Tortosa. Tomando el camino paralelo al Ebro, perfectamente pavimentado y señalizado.

Todo tipo de bicicletas son válidas para realizar estos recorridos, excepto las bicicletas de carretera, ya que sus neumáticos finos y sin taco no los hacen especialmente adecuados para este tipo de vías y en este caso, la mayoría de tramos transcurren en vías sin asfaltar, y como se ha indicado, en el primer tramo la vía  no está cuidada.

Para llegar a la Puebla de Híjar se puede hacer fácilmente en tren desde Madrid, Barcelona o Zaragoza (Consultar horarios en la página web de Renfe) o también pasa una línea de autobuses de la empresa HIFE.

En nuestro caso, queríamos disfrutar de unos días en Deltebre a la llegada por eso nos decidimos por ir en coche. 

Historía del Ferrocarril del Val de Zafán.

El Ferrocarril del Val de Zafán es un proyecto ferroviario que nunca llegó a ver completamente la luz. Los primeros esfuerzos para construir un ferrocarril que uniera el puerto de San Carlos de la Rápita con la Puebla de Híjar, en Teruel, datan de 1863.

En la génesis de este ferrocarril hay que tener en cuenta una consideración ciertamente curiosa.

Una antigua hipótesis que los militares barajaban como escenario de potenciales conflictos era la de una invasión procedente allende los Pirineos, en la cual, superadas estas montañas, la siguiente barrera natural la formaba el curso del río Ebro.

De esta manera, era muy interesante tener un ferrocarril en la orilla sur del río que pudiera abastecer este eventual frente bélico. Con esta hipótesis se dieron todas las bendiciones castrenses a este proyecto ferroviario.

 

A pesar de esto, el proceso de nacimiento fue largo y penoso, con un continuo inicio oficial de obras que nunca fraguaban en nada concreto.

En 1891, la Compañía del Ferrocarril del Val de Zafán inició las obras de explanación de la traza.

Hubo que esperar al año 1895 para asistir a la inauguración del tramo, de 32 Kms, entre Puebla de Híjar y Alcañiz. Durante décadas los trenes dieron la vuelta en esta estación turolense.

La prolongación de la línea hasta Tortosa no se logró hasta 1942, siendo adjudicada desde el principio su explotación a Renfe.

Tuvo que ser la Guerra Civil la triste circunstancia que propició la realización de este tramo, contienda en la que la línea jugó un importante papel logístico durante la Batalla del Ebro. Por otro lado, gran parte de los obreros que ejecutaron la última fase de las obras de este ferrocarril fueron los propios prisioneros republicanos.

Este ferrocarril, conocido en la zona como el ” Sarmentero ” (ya que atravesaba una tierra de sembrada de viñedos), tuvo una lánguida existencia durante su corta vida: apenas 31 años.

En todo este tiempo no llegó a concluirse el último tramo, entre Tortosa y Sant Carles de la Rápita, a pesar de estar construida toda la explanación.

El 19 de Septiembre de 1973, el hundimiento de un túnel entre las estaciones de Pinell de Brai y Prat del Comte sirvió como excusa perfecta para el cierre definitivo de este ferrocarril, a pesar de los sucesivos intentos para su reapertura.

Fuente: La Fundación de los Ferrocarriles Españoles

La ruta.

Etapa 1. Estación La Puebla de Híjar – La Fresneda. 

¡Finales de diciembre y más de 20 grados! ¿Qué más podíamos pedir? 

Salimos desde la estación de tren de La Puebla de Híjar donde ya encontramos las primeras señales para coger el inicio de la Vía Verde Val de Zafán, cabe destacar que está muy bien señalizada y es muy fácil seguirla en estos primeros tramos.

Vía Verde Val del Zafán
El camino es salvaje y solitario en su primer tramo.

A los pocos kilómetros encontramos el primer túnel a oscuras, el Acueducto La Torrica, recordar llevar buenos focos por que el firme del túnel está en mal estafo  y algo de abrigo ya que la bajada de temperatura dentro es muy acusada.

A continuación del túnel, encontramos las primeras estaciones abandonadas: Huerta de Samper, Puig Moreno y una larga recta, en ligera subida.

Vía Verde Val del Zafán
Estación abandonada de Puig Moreno.

También hay que tener en cuenta que para llegar a los pueblos, se tiene que salir de la Vía Verde en la mayoría de los casos entre 5 y 10 kilómetros. Por este motivo, es necesario llevar bastante agua y algo para comer.

Una vez llegamos a Alcañiz, unos 30 Kilómetros después del inicio, se puede visitar fácilmente, ya que tiene una vía de acceso directo.

También a partir de aquí, la Vía Verde empieza a alternar tramos de asfalto con pista,  convirtiéndola en bastante más agradable para su circulación.

Vía Verde Val del Zafán
Paisajes impresionantes.

Desde la estación de Valdealgorfa, empieza una agradable bajada, que te ayuda a recuperar piernas después de los kilómetros en falso llano.

Otro elemento a destacar es el túnel del Equinoccio, de los muchos que pasaréis, este para nosotros fue el más especial.

Además de que no dispone de luz, tiene una puerta de hierro en la entrada con un gran letrero en el que se puede leer: Prohibida su entrada. Nosotros decidimos entrar, bajo nuestra responsabilidad.

El túnel está en mal estado por dentro. El suelo es arenoso y lleno de charcos, muy húmedo y sus 2,4 kilómetros a oscuras y en subida, con decenas de murciélagos echándose a volar a nuestro paso lo hicieron eterno al tiempo que emocionante. ¡Dicen que dos días al año, al salir el sol, lo ilumina de principio a fin! ¡Sin duda, poder cruzarlo en ese instante debe de ser muy especial!

Sin más sobresaltos llegamos al destino de nuestra primera etapa, la bonita localidad de La Fresneda.

Vía Verde Val del Zafán
Justo llegando a La Fresneda, en donde pasaremos noche.

Y así terminamos una primera jornada de 71 kilómetros y un desnivel positivo acumulado de 700 metros.

Etapa 2. La Fresneda – Tortosa.

Nos levantamos temprano para tomar el fantástico desayuno y empezar a pedalear ya que teníamos por delante una larga jornada que enfocábamos con mucha ilusión, el paisaje de hoy prometía, y de que manera.

También queríamos hacer una visita a La Fresneda y Torre del Compte, antes de irnos.

Puerta de la catedral en Torre del Compte.

A partir de Cretas, la siguiente estación que encontramos dejando atrás La Fresneda y Torre del Compte es la estación de Arnés/Lladó, entrada a la Terra Alta.

Resulta oportuno resaltar, que el camino pasa a cruzar túneles que salvan grandes montañas evitando tener que escalar puertos y transformando el paisaje en verdes y salvajes bosques, por un suelo asfaltado en muy buen estado, y prácticamente todo, solo carril bici.

Vía Verde Val del Zafán
Cambio de paisaje.

A partir de Bot, pueblo que cruzamos y aprovechamos para hacer un alto en el camino y tomar algo, la Vía Verde Val de Zafán “Terra Alta” va llegando a su fin, para entrar en el tramo “Baix Ebre”. 

La zona del Matarraña es simplemente espectacular.

En consecuencia, el paisaje cambia radicalmente a escasos 40 kilómetros de Tortosa, cruzando por pequeños pueblos de huerta, muchísimos campos de naranjos, y compartiremos en algunos tramos el carril bici con vehículos.

Hay que estar atento en Xerta ya que la Vía Verde está cortada, y en un pequeño letrero indicativo, nos hace girar cruzando el municipio por el centro.

Aunque está muy bien señalizado y si seguís nuestro track, no tendréis ningún problema.

Un punto de parada obligatoria en Xerta es L’Assut de Xerta. Una presa en pleno trayecto, donde su caudal de agua y las aves jugando en ella, no nos dejaran indiferentes.

Y vamos llegado al final: Alcover, Roquetas y Tortosa. Llegamos al centro de Tortosa cruzando el Ebro a través de su espectacular puente de hierro rojo. El puente del ferrocarril de Tortosa es hoy un emblema de la ciudad.

Vía Verde Val del Zafán
Estación de Alcover.

El último convoy lo atravesó el 9 de agosto de 1996. Desde él, podemos tomar bonitas fotografías de la ciudad. Si no habéis estado nunca en Tortosa bien merece una visita ya que goza de un precioso patrimonio histórico y arquitectónico.

Así mismo, ¡llegó a su final La Vía Verde Val de Zafán!

Nosotros decidimos seguir la ruta “Camino Natural de Tortosa a Deltebre” que también se combina con la Vía Verde El Carrilet de la Cava, y llegamos hasta la desembocadura del río Ebro.

Precioso trayecto ya que una vez dejas la ciudad el recorrido transcurre entre campos de naranjos y arrozales siguiendo el camino natural del Ebro. Entre canales y el mismo Ebro, hasta su desembocadura al mar en el mismo Parque Natural del Delta, y pasar unos días disfrutando de él, a golpe de pedal.

Vía Verde Val del Zafán
Llegando al Delta del Ebro al atardecer.

Realmente, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y otras organizaciones anexas están realizando una estupenda labor de recuperación de estos antiguos trazados y vías ferroviarias para poder recorrerlos de manera segura y fomentando el turismo sostenible. 

Queda mucho trabajo y mucha inversión por hacer, pero creemos que van en el buen camino. Nosotros seguiremos recorriendo estas vías y disfrutando de sus gentes, su gastronomía y sus paisajes.

Alojamientos.

La Fresneda

Como final de la primera etapa escogimos La Fresneda, donde habíamos reservado habitación en el  Hotel Fonda La Grancha, al cual llegamos por carretera tras cruzar el precioso pueblo de Torre del Compte.

Es un hotel fantástico, con unas habitaciones espaciosas, desayuno a escoger a la carta y el personal muy simpático y amable. También disponen de un almacén para guardar las bicicletas.

Valderrobres

Si deseas hacer unos kilómetros más de vía en la primera etapa, también te recomendamos el Hostal Querol del que disfrutamos en otra ocasión y creemos que merece especial mención por su cercanía en la ruta.

Situado en Valderrobles, uno de los pueblos más bonitos de España, deberás desplazarte unos 7 kilómetros de la Vía Verde. Tanto el municipio como la ubicación del hostal, sumado a la amabilidad de Ana y Ernesto, es un gran acierto.

¡Y el desayuno del día siguiente, buenísimo y abundante! ¡Ideal para iniciar la aventura con energía!

Visitas turísticas.

Que ver en Alcañiz.

Plaza España de Alcañiz

El centro neurálgico de la población, la plaza España de Alcañiz, es una de las plazas mayores de España más bonitas. Te encantará.

Además, la fachada de la casa consistorial y de su lonja han sido restauradas hace muy poco. 

El edificio del Ayuntamiento de Alcañiz fue construido en el siglo XVI. Su estilo es renacentista aragonés, rematado con un precioso alero de madera tallada.

Anexo al edificio de la Casa Consistorial alcañizana se encuentra la Lonja gótica, conjunto que encuadra la Plaza de España de Alcañiz y le ofrece un aspecto medieval.

Iglesia de Santa María la Mayor

La Iglesia Santa María la Mayor sorprende por sus dimensiones. El tamaño de su fachada es colosal. Su construcción, barroca, se produjo sobre un templo de menores dimensiones de estilo gótico en el siglo XVIII.

La Torre de <La Concordia>

La Torre gótica de Alcañiz, también conocida como la Torre de «La Concordia», es el único vestigio que queda de la Iglesia gótica sobre cuyos restos se edificó la actual Iglesia de Alcañiz.

Subiendo los 171 escalones de la torre vas a poder contemplar unas vistas de Alcañiz únicas.

Los pasadizos de Alcañiz

Los pasadizos de Alcañiz, excavados en la roca, te van a conducir a una impresionante sala abovedada subterránea bajo la misma Plaza España. Durante la época medieval fue utilizada como nevera.

Allí se guardaba nieve durante todo el año y el hielo para la conservación de medicinas, alimentos y refrescar bebidas. Además de almacén, era el lugar desde el que se comercializaba.

Refugio antiaéreo

La visita al refugio antiaéreo de Alcañiz te sobrecogerá. Fue ordenado construir en el año 1937 para que la población del barrio de los Almudines se resguardara durante los bombardeos de la guerra civil española.

El refugio ha sido musealizado con el objetivo de dar a conocer el bombardeo sobre la ciudad de Alcañiz silenciado. Se trató del bombardeo llevado a cabo por la aviación italiana y ordenado por las tropas sublevadas el día 3 de marzo de 1938.

Que ver en Tortosa.

Tortosa, ciudad bimilenaria, es fruto de la progresión de las culturas que la han habitado, ya que todas han dejado su huella.

Presidida por el castillo de la Zuda, Tortosa tiene un precioso casco viejo por donde debes dejarte perder. Desconocida y sorprendente, la mejor forma de conocerla es a pie.

Catedral y núcleo antiguo

Una buena manera de empezar a descubrir Tortosa es pasear por su casco viejo: por la colorida y encantadora calle de la Rosa, para llegar así a la plaza de la Cinta, que limita con el entrañable portal del Romeu.

Seguidamente podemos hacer una visita a la catedral de Santa María (el acceso se encuentra en la Porta de Palau), que también cuenta con una exposición permanente, un museo para comprender la importancia histórica que ha tenido Tortosa.

Reales colegios

El conjunto de los Reales Colegios de Tortosa se convierte en una parada obligatoria para todos aquellos que visiten la ciudad, ya que se convierten en una auténtica joya monumental que  permanece aliena al paso del tiempo.

Su claustro renacentista es una pequeña maravilla única en Cataluña.

En el conjunto de los Reales Colegios también se encuentra el Espacio Sant Domènec, exposición permanente de la ciudad y la Fiesta del Renacimiento, en la iglesia de Santo Domingo, con el imponente armario-archivo de la ciudad, también del siglo XVI.

La judería

En el siglo X la comunidad judía de Tortosa era ya significativa. Tortosa, durante siglos, fue una de las más importantes comunidades judías catalanas, y, durante muchos años, de las más destacadas de toda la Corona. 

Se conserva todavía una parte de aquel ambiente de la aljama, con su trazado urbano y entramado de callejones estrechos y blancos, que no debería de pasar desapercibido por el visitante.

Castillo de la Zuda

Para obtener una magnífica vista de la ciudad, del macizo de Els Ports y de todo el territorio en conjunto, el castillo de la Zuda es un espacio privilegiado y regala una formidable panorámica del entorno.

El Castillo (en una parte está el Parador de Turismo) fue declarado BCIN y es un potente testimonio arquitectónico de la ciudad andalusina. Cuenta con el único cementerio árabe descubierto de toda Cataluña.

Parque modernista y río Ebro

Pasar la tarde por el paseo fluvial del Ebro, o incluso navegándolo con el laúd Lo Sirgador, es una opción muy recomendable.

De igual manera, el antiguo puente del ferrocarril de color rojo, se convierte en una vía idónea para disfrutar de un paseo y observar las vistas de la ciudad.

También se puede dar un paseo por el parque municipal, por el lado del río, que es una muestra más del modernismo en la ciudad.

Mapa descargable en wikiloc.

4 COMENTARIOS

  1. Buenos días.
    Quiero felicitaros por el artículo de la web como por el track de Wikiloc, el Zafán es una de las vías verdes pendientes pendientes que quiero hacer en breve. Gracias por compartir la información.

    Saludos.

  2. Hola y muchas gracias por tan estupendo reportaje e información

    Yo lo he hecho desde Valdealgorfa y precios un poco de más detalle del estado del recorrido desde La Puebla de Hijar y la zona de Alcañiz, Recuerdo que la zona de Alcañiz era un pedregal y tuvimos que iniciar en Valdealgorfa.

    Muchas gracias y un abrazo

    • Hola Alberto. Tienes toda la razón, en su primera parte si que es verdad que es algo pedregoso pero desde Valdealgorfa el camino mejora mucho y es bastante más cómodo. Millones de gracias por tu comentario. Un abrazo también para ti.

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