La Vía Verde Val de Zafán en bicicleta es una experiencia sencillamente espectacular. Comenzando en La Puebla de Híjar, el trazado avanza entre sierras y campos de viñedos hasta alcanzar Tortosa, atravesando los paisajes solitarios del Bajo Aragón, el Maestrazgo y la Terra Alta.
Aunque el tramo oficial suma 130 kilómetros, nosotros decidimos alargar la ruta hasta la misma desembocadura en el Delta del Ebro. En total, completamos 170 kilómetros de pura desconexión y rodar sobre dos ruedas.
Es un recorrido cargado de historia y naturaleza donde la tranquilidad se combina con antiguos apeaderos abandonados, viaductos impresionantes y decenas de túneles. Una ruta ideal para disfrutar despacio y sin prisas.

Ficha técnica de la Vía Verde Val de Zafán en bicicleta
Resumen práctico con los datos principales, distancia, etapas y características para organizar la Vía Verde Val de Zafán:
| Parámetro | Datos de la Vía Verde Val de Zafán |
|---|---|
| Distancia total | 130 km (170 km extendida hasta el Delta del Ebro) |
| Tipo de ruta | Lineal (La Puebla de Híjar – Tortosa / Deltebre) |
| Firme y terreno | Tierra con piedra suelta al inicio, vía compactada y asfalto |
| Bicicleta recomendada | Gravel, MTB o trekking (no apta para ruedas finas de carretera) |
| Equipamiento clave | Luces delanteras y traseras potentes para más de 40 túneles sin luz |
| Número de etapas | De 2 a 4 días (ejemplo habitual en 2 etapas: La Puebla – La Fresneda | La Fresneda – Deltebre) |
| Comarcas y regiones | Bajo Aragón, Matarraña, Terra Alta, Baix Ebre y Delta del Ebro |
Datos útiles para hacer la Vía Verde Val de Zafán en bicicleta
Para llegar a La Puebla de Híjar se puede hacer fácilmente en tren desde Madrid, Barcelona o Zaragoza (Consultar horarios en la página web de Renfe) o también hay una línea de autobuses de la empresa HIFE que pasa por esta localidad.
En nuestro caso, queríamos disfrutar de unos días en Deltebre a la llegada y como no teníamos plazas en el tren, decidimos ir con dos furgonetas desde la provincia de Girona, dejando una en el Delta del Ebro, en donde teníamos pensado pasar unos días y seguidamente subimos con la otra hasta La Puebla de Híjar. La verdad es que el transporte público no lo pone demasiado fácil en este país para hacer rutas lineales.
Encontraréis todo tipo de servicios por las localidades que pasa este recorrido aunque eso sí, tendréis que desviaros unos kilómetros de la ruta para pasar por dichas localidades, así que conviene llevar algo de comida y agua suficiente para evitar algún contratiempo. También es imprescindible llevar luces potentes en la bicicleta ya que pasaremos por diversos túneles, la mayoría sin iluminación.

Historia del ferrocarril Val de Zafán
El Ferrocarril del Val de Zafán es un proyecto ferroviario que nunca llegó a ver completamente la luz. Los primeros esfuerzos para construir un ferrocarril que uniera el puerto de San Carlos de la Rápita con La Puebla de Híjar, en Teruel, datan de 1863.
En la génesis de este ferrocarril hay que tener en cuenta una consideración ciertamente curiosa: una antigua hipótesis que los militares barajaban como escenario de potenciales conflictos era la de una invasión procedente allende los Pirineos, en la cual, superadas estas montañas, la siguiente barrera natural la formaba el curso del río Ebro. De esta manera, era muy interesante tener un ferrocarril en la orilla sur del río que pudiera abastecer este eventual frente bélico. Con esta hipótesis se dieron todas las bendiciones castrenses al proyecto.
A pesar de esto, el proceso de nacimiento fue largo y penoso. En 1891 se iniciaron las obras de explanación de la traza, y hubo que esperar a 1895 para asistir a la inauguración del tramo de 32 km entre La Puebla de Híjar y Alcañiz.
La prolongación de la línea hasta Tortosa no se logró hasta 1942. Tuvo que ser la Guerra Civil la triste circunstancia que propició la realización de este tramo, en la que la línea jugó un importante papel logístico durante la Batalla del Ebro, siendo ejecutada en gran parte por prisioneros republicanos.
Este ferrocarril, conocido en la zona como el «Sarmentero» por atravesar tierras sembradas de viñedos, tuvo una lánguida existencia de apenas 31 años. El 19 de septiembre de 1973, el hundimiento de un túnel entre las estaciones de Pinell de Brai y Prat del Comte sirvió como excusa perfecta para su cierre definitivo.
Fuente: La Fundación de los Ferrocarriles Españoles
Las etapas
Se puede realizar en dos, tres o cuatro etapas, según el nivel físico y la planificación que queramos llevar. Nosotros la hicimos en dos etapas.
Etapa 1: La Puebla de Híjar – La Fresneda
Salimos desde la estación de tren de La Puebla de Híjar donde ya encontramos las primeras señales para coger el inicio de la Vía Verde Val de Zafán. Cabe destacar que está muy bien señalizada y es muy fácil seguirla en estos primeros tramos.

A los pocos kilómetros encontramos el primer túnel, el Acueducto La Torrica, donde será necesario llevar luces ya que no tiene iluminación. A partir de aquí ya encontramos las primeras estaciones abandonadas: Huerta de Samper y Puig Moreno.

Sobre el kilómetro 30 se llega a Alcañiz, donde podemos pararnos a hacer un café o un tentempié ya que la ruta pasa pegada a esta localidad. A partir de aquí, la Vía Verde empieza a alternar tramos de asfalto con pista, convirtiéndola en bastante más agradable para su circulación que el primer tramo, de tierra y piedras sueltas.
Otro elemento a destacar de este recorrido es el túnel del Equinoccio. De los muchos que pasaréis, este para nosotros fue el más especial.
Además de que no dispone de luz, tiene una puerta de hierro en la entrada con un gran letrero en el que se puede leer: Prohibida su entrada. Nosotros decidimos entrar, bajo nuestra responsabilidad.
El túnel está en mal estado por dentro. El suelo es arenoso y lleno de charcos, muy húmedo, y sus 2,4 kilómetros a oscuras y en subida, con decenas de murciélagos echando a volar a nuestro paso, lo hicieron eterno al tiempo que emocionante. ¡Dicen que dos días al año, al salir el sol, ilumina este túnel de principio a fin!

Desde la estación de Valdealgorfa empieza una agradable bajada hasta llegar a Torres del Compte, lugar en el que nos desviamos por una pista asfaltada para ir a pasar noche a La Fresneda. Allí habíamos reservado habitación en el Hotel Fonda La Grancha, un espacio fantástico con habitaciones espaciosas, desayuno a la carta y un personal muy simpático y amable. También disponen de un almacén para guardar las bicicletas. Si no queréis desviaros tanto de la ruta, Torres del Compte es un magnífico lugar para pasar la noche.
🏨 Dónde dormir en La Fresneda: Fonda La Grancha
Si buscas un descanso de 10, habitaciones amplias, desayuno a la carta y espacio seguro para guardar las bicicletas (recuerda que nosotros viajamos con nuestras bolsas de bikepacking), te recomendamos la Fonda La Grancha.

Etapa 2: La Fresneda – Tortosa – Deltebre
Tras levantarnos muy temprano y desayunar, montamos las bolsas de bikepacking en las bicis y salimos a realizar una pequeña visita por las calles de La Fresneda y un poco más tarde de Torre del Compte, para subir de nuevo a coger la Vía Verde desandando el camino hecho el día anterior.

Esta segunda etapa es en su mayoría bajada por una estupenda vía compactada, rodando paralelos a la localidad de Cretas para más adelante llegar a la estación de Arnes-Lledó, ya en la Terra Alta (Cataluña).

Resulta oportuno destacar que en esta zona se suceden los grandes túneles y puentes para salvar montañas evitando tener que escalar puertos, discurriendo toda la vía rodeada de grandes bosques.
A partir de Bot, pueblo que cruzamos y aprovechamos para hacer un alto en el camino y tomar algo, la Vía Verde Val de Zafán «Terra Alta» va llegando a su fin para entrar en el tramo «Baix Ebre». Notaremos cómo el paisaje cambia radicalmente a escasos 40 kilómetros de Tortosa, cruzando por pequeños pueblos de huerta y muchísimos campos de naranjos. Desde aquí comenzaremos a compartir la vía con algunos vehículos motorizados, por lo que convendrá estar más atentos.

En Xerta la Vía Verde está cortada y un pequeño letrero nos hace girar cruzando el municipio por el centro, aunque está muy bien señalizado y si seguís nuestro track no tendréis ningún problema.
Y vamos llegando al final: Aldover, Roquetes y Tortosa. Llegamos al centro de Tortosa cruzando el Ebro a través de su espectacular puente de hierro rojo, hoy emblema de la ciudad. Es aquí donde termina esta Vía Verde, aunque nosotros decidimos seguir la ruta del Camino Natural de Tortosa a Deltebre (que se combina con la Vía Verde El Carrilet de la Cava) hasta la desembocadura del río Ebro, donde pasamos unos días recorriendo este magnífico espacio.

Realmente, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y otras organizaciones anexas están realizando una estupenda labor de recuperación de estos antiguos trazados para poder recorrerlos de manera segura y fomentando el turismo sostenible. Queda mucho trabajo e inversión por hacer, pero creemos que van por el buen camino. Nosotros seguiremos recorriendo estas vías y disfrutando de sus gentes, su gastronomía y sus paisajes, como siempre decimos en Pedaleando el Mundo.
Preguntas Frecuentes sobre la Vía Verde Val de Zafán en bici
¿Cuál es la mejor época para hacer la Vía Verde Val de Zafán?
La primavera (marzo a junio) y el otoño (septiembre a noviembre) son las estaciones ideales. En verano las temperaturas en el Bajo Aragón y la Terra Alta superan fácilmente los 35 °C y hay tramos con muy poca sombra, mientras que en invierno el cierzo puede soplar con fuerza en la zona aragonesa.
¿Es obligatoria la luz para la bici en esta ruta?
Sí, es imprescindible. La ruta cuenta con decenas de túneles y muchos de ellos carecen de iluminación artificial o esta no funciona. Es obligatorio llevar un foco delantero potente (mínimo 500-800 lúmenes) y luz roja trasera para circular con total seguridad.
¿Qué cubierta o tipo de bicicleta es la ideal?
Lo más recomendable es una **bicicleta de gravel, MTB o trekking**. Las cubiertas de carretera finas están totalmente desaconsejadas, especialmente en el tramo aragonés (La Puebla de Híjar – Alcañiz), donde predomina la tierra con piedra suelta. Para ir con comodidad, aconsejamos anchos de rueda a partir de 38 mm o 40 mm.
¿Cómo organizar la ruta en 3 etapas?
Si prefieres un ritmo más tranquilo o viajas en familia, una división muy cómoda en 3 días es:
• Etapa 1: La Puebla de Híjar – Alcañiz / Calaceite (aprox. 31 – 45 km).
• Etapa 2: Alcañiz / Calaceite – Arnes / Cretas / Bot (aprox. 40 – 50 km).
• Etapa 3: Bot – Tortosa / Deltebre (aprox. 45 – 65 km, casi todo en descenso).
¿Cómo volver al punto de origen tras finalizar la ruta?
Las opciones más habituales son contratar un servicio de transfer privado de bicicletas (hay varias empresas locales que operan entre Tortosa, la Terra Alta y el Bajo Aragón) o combinar los autobuses de la compañía HIFE, que conectan Tortosa con localidades del itinerario. Si viajas en vehículo propio, la logística ideal es dejar un coche al final (Tortosa o Deltebre) y subir con el otro al inicio.
¿Es apta para hacerla con niños o en familia?
Sí, especialmente el tramo catalán (Terra Alta y Baix Ebre). La sección que va desde la estación de Arnes-Lledó o Bot hacia Tortosa está muy bien acondicionada, es casi siempre en suave descenso y resulta idónea para familias. El tramo inicial entre La Puebla de Híjar y Alcañiz es algo más solitario y con firme irregular, por lo que exige un poco más de técnica.
¿Hay fuentes de agua durante el recorrido?
Encontrarás agua potable en las localidades por las que pasa o roza la vía (como Alcañiz, Cretas, Bot, Prat de Comte o Xerta). Sin embargo, entre La Puebla de Híjar y Alcañiz las distancias entre pueblos son mayores, por lo que conviene salir siempre con al menos 1,5 a 2 litros de agua por persona.