La Vía Verde Val de Zafán en bicicleta.

La Vía Verde Val de Zafán.

La Vía Verde Val de Zafán es una ruta cicloturista que comienza en la localidad de la Puebla de Híjar en la provincia de Teruel y termina en Tortosa, ya en Catalunya. El recorrido atraviesa paisajes naturales y pintorescos del Maestrazgo turolense, el Bajo Aragón y la Terra Alta catalana.

Desde La Puebla de Híjar a la ciudad de Tortosa hay un total de 130 kilómetros, aunque nosotros lo alargamos hasta el Delta del Ebro siguiendo vías verdes con un total de 170 kilómetros.
La Vía Verde Val de Zafán es muy popular entre los aficionados al cicloturismo y el senderismo, ya que ofrece una experiencia única para disfrutar de la naturaleza y el patrimonio histórico de la zona. A lo largo del recorrido, podréis encontrar áreas de descanso, miradores, puntos de información y diversos elementos patrimoniales, como antiguas estaciones de tren y puentes.

Vía Verde Val del Zafán
Recorreremos en esta vía paisajes solitarios.

Datos útiles.

Para llegar a la Puebla de Híjar se puede hacer fácilmente en tren desde Madrid, Barcelona o Zaragoza (Consultar horarios en la página web de Renfe) o también hay una línea de autobuses de la empresa HIFE que pasa por esta localidad.

En nuestro caso, queríamos disfrutar de unos días en Deltebre a la llegada y como no teníamos plazas en el tren, decidimos ir con dos furgonetas desde la provincia de Girona, dejando una en el Delta del Ebro, en donde teníamos pensado pasar unos días y seguidamente subimos con la otra hasta la Puebla de Híjar. La verdad es que el transporte público no lo pone demasiado fácil en este país para hacer rutas lineales.

Encontraréis todo tipo de servicios por las localidades que pasa este recorrido aunque eso sí, tendréis que desviaros unos kilómetros de la ruta para pasar por dichas localidades, así que conviene llevar algo de comida y agua suficiente para evitar algún contratiempo. También es imprescindible llevar luces potentes en la bicicleta ya que pasaremos por diversos túneles, la mayoría sin iluminación.

Esta vía dispone de unas infraestructuras formidables.

Historia del ferrocarril Val de Zafán.

El Ferrocarril del Val de Zafán es un proyecto ferroviario que nunca llegó a ver completamente la luz. Los primeros esfuerzos para construir un ferrocarril que uniera el puerto de San Carlos de la Rápita con la Puebla de Híjar, en Teruel, datan de 1863.

En la génesis de este ferrocarril hay que tener en cuenta una consideración ciertamente curiosa.

Una antigua hipótesis que los militares barajaban como escenario de potenciales conflictos era la de una invasión procedente allende los Pirineos, en la cual, superadas estas montañas, la siguiente barrera natural la formaba el curso del río Ebro.

De esta manera, era muy interesante tener un ferrocarril en la orilla sur del río que pudiera abastecer este eventual frente bélico. Con esta hipótesis se dieron todas las bendiciones castrenses a este proyecto ferroviario.

 

A pesar de esto, el proceso de nacimiento fue largo y penoso, con un continuo inicio oficial de obras que nunca fraguaban en nada concreto.

En 1891, la Compañía del Ferrocarril del Val de Zafán inició las obras de explanación de la traza.

Hubo que esperar al año 1895 para asistir a la inauguración del tramo, de 32 Kms, entre Puebla de Híjar y Alcañiz. Durante décadas los trenes dieron la vuelta en esta estación turolense.

La prolongación de la línea hasta Tortosa no se logró hasta 1942, siendo adjudicada desde el principio su explotación a Renfe.

Tuvo que ser la Guerra Civil la triste circunstancia que propició la realización de este tramo, contienda en la que la línea jugó un importante papel logístico durante la Batalla del Ebro. Por otro lado, gran parte de los obreros que ejecutaron la última fase de las obras de este ferrocarril fueron los propios prisioneros republicanos.

Este ferrocarril, conocido en la zona como el ” Sarmentero ” (ya que atravesaba una tierra de sembrada de viñedos), tuvo una lánguida existencia durante su corta vida: apenas 31 años.

En todo este tiempo no llegó a concluirse el último tramo, entre Tortosa y Sant Carles de la Rápita, a pesar de estar construida toda la explanación.

El 19 de Septiembre de 1973, el hundimiento de un túnel entre las estaciones de Pinell de Brai y Prat del Comte sirvió como excusa perfecta para el cierre definitivo de este ferrocarril, a pesar de los sucesivos intentos para su reapertura.

Fuente: La Fundación de los Ferrocarriles Españoles

Las etapas:

Se puede realizar en dos, tres o cuatro etapas, según nivel físico y la planificación que queramos llevar. Nosotros la hicimos en dos etapas.

La Puebla de Híjar – La Fresneda.

Salimos desde la estación de tren de La Puebla de Híjar donde ya encontramos las primeras señales para coger el inicio de la Vía Verde Val de Zafán, cabe destacar que está muy bien señalizada y es muy fácil seguirla en estos primeros tramos.

Vía Verde Val del Zafán
El camino es salvaje y solitario en su primer tramo.

A los pocos kilómetros encontramos el primer túnel, el Acueducto La Torrica, y en donde será necesario llevar luces ya que el túnel no tiene iluminación, a partir de aquí ya encontramos las primeras estaciones abandonadas: Huerta de Samper y Puig Moreno.

Vía Verde Val del Zafán
Estación abandonada de Puig Moreno.

Sobre el kilómetro 30, se llega a Alcañiz, en donde podemos pararnos a hacer un café o un tentempié ya que la ruta pasa pegada a esta localidad. A partir de aquí, la Vía Verde empieza a alternar tramos de asfalto con pista, convirtiéndola en bastante más agradable para su circulación que el primer tramo, de tierra y piedras sueltas.

Otro elemento a destacar de este recorrido es el túnel del Equinoccio. De los muchos que pasaréis, este para nosotros fue el más especial.

Además de que no dispone de luz, tiene una puerta de hierro en la entrada con un gran letrero en el que se puede leer: Prohibida su entrada. Nosotros decidimos entrar, bajo nuestra responsabilidad.

El túnel está en mal estado por dentro. El suelo es arenoso y lleno de charcos, muy húmedo y sus 2,4 kilómetros a oscuras y en subida, con decenas de murciélagos echándo a volar a nuestro paso lo hicieron eterno al tiempo que emocionante. ¡Dicen que dos días al año, al salir el sol ilumina este túnel de principio a fin! 

Vía Verde Val del Zafán
Paisajes impresionantes.

Desde la estación de Valdealgorfa, empieza una agradable bajada hasta llegar a Torres del Compte, lugar en el que nos desviamos por una pista asfaltada y fuimos a pasar noche a la Fresneda, donde habíamos reservado habitación en el  Hotel Fonda La Grancha, es un espacio fantástico, con unas habitaciones espaciosas, desayuno a la carta y el personal es muy simpático y amable. También disponen de un almacén para guardar las bicicletas. Si no queréis desviaros tanto de la ruta, Torres del Compte es un magnifico lugar para pasar la noche.

Vía Verde Val del Zafán
Justo llegando a La Fresneda, en donde pasaremos noche. Torres del Compte al fondo.

La Fresneda – Tortosa – Deltebre.

Tras levantarnos muy temprano y desayunar, montamos las bolsas en las bicis y salimos a realizar una pequeña visita por las calles de La Fresneda y un poco más tarde de Torre del Compte, para ya subir de nuevo a coger la vía verde desandando el camino hecho el día anterior. 

Puerta de la catedral en Torre del Compte.

Esta segunda etapa es en su mayoría bajada por una estupenda vía compactada y así rodamos paralelos a la localidad de Cretas, para más adelante llegar a la estación de Arnés/Lladó ya en la Terra Alta, Catalunya.

Vía Verde Val del Zafán
El paisaje cambia totalmente al entrar en la Terra Alta.

Resulta oportuno destacar, que en esta zona se suceden los grandes túneles y puentes para salvar montañas evitando tener que escalar puertos y que toda la vía  está rodeada de grandes bosques. 

A partir de Bot, pueblo que cruzamos y aprovechamos para hacer un alto en el camino y tomar algo, la Vía Verde Val de Zafán “Terra Alta” va llegando a su fin, para entrar en el tramo “Baix Ebre”.
Notaremos como el paisaje cambia radicalmente a escasos 40 kilómetros de Tortosa, cruzando por pequeños pueblos de huerta, muchísimos campos de naranjos, y desde aquí ya comenzaremos a compartir la vía con algunos vehículos motorizados, así que convendrá estar más atentos.

La zona del Matarraña es simplemente espectacular.

En Xerta ya la Vía Verde está cortada, y un pequeño letrero, nos hace girar cruzando el municipio por el centro, aunque está muy bien señalizado y si seguís nuestro track, no tendréis ningún problema.

Y vamos llegado al final: Alcover, Roquetas y Tortosa. Llegamos al centro de Tortosa cruzando el Ebro a través de su espectacular puente de hierro rojo. El puente del ferrocarril de Tortosa es hoy un emblema de la ciudad. Y es aquí en donde termina esta Vía Verde, aunque nosotros decidimos seguir la ruta “Camino Natural de Tortosa a Deltebre” que también se combina con la Vía Verde El Carrilet de la Cava, y llegamos hasta la desembocadura del río Ebro en donde pasamos unos días recorriendo este magnifico espacio.

Vía Verde Val del Zafán
Estación de Alcover.

Realmente, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y otras organizaciones anexas están realizando una estupenda labor de recuperación de estos antiguos trazados y vías ferroviarias para poder recorrerlos de manera segura y fomentando el turismo sostenible. 

Queda mucho trabajo y mucha inversión por hacer, pero creemos que van en el buen camino. Nosotros seguiremos recorriendo estas vías y disfrutando de sus gentes, su gastronomía y sus paisajes.

Track descargable en wikiloc.

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