¿Qué es el Canal de Garona y por qué recorrerlo en bicicleta?
El Canal de Garona en bicicleta es una de las rutas de cicloturismo y bikepacking mĂĄs bonitas, llanas y accesibles de Francia. Con inicio en Burdeos y final en Toulouse, esta ruta une ambos destinos combinando tramos de una antigua vĂa de tren recuperada y caminos segregados entre frondosos bosques, vĂas fluviales y viñedos.
Ficha técnica y datos pråcticos de la ruta:
| ParĂĄmetro | Detalle de la Ruta |
|---|---|
| Distancia total | 264 km |
| Recorrido | Burdeos â Sauveterre-de-Guyenne â Agen â Toulouse |
| DuraciĂłn recomendada | 3 etapas (adaptable a 4 dĂas) |
| Firme | Mayoritariamente asfaltado y vĂa verde segregada |
| Dificultad | FĂĄcil (prĂĄcticamente llano) |
La ruta oficial del Canal de Garona en bicicleta cuenta con 264 kilĂłmetros de longitud. Los primeros 45 km transcurren por la fantĂĄstica VĂa Verde Roger LapĂ©bie, desde Latresne hasta la bastida medieval de Sauveterre-de-Guyenne.
Desde allĂ, el trazado enlaza con la localidad de La RĂ©ole, punto donde arranca oficialmente el recorrido paralelo al canal. A partir de este momento, el viaje sigue un suave y constante ascenso hacia Toulouse a travĂ©s de un firme asfaltado, muy cĂłmodo y totalmente segregado del trĂĄfico a orillas del agua.
đČ ÂżQuĂ© bicicleta usar para el Canal de Garona?
Gracias a que el itinerario es casi en su totalidad asfaltado, es una ruta apta para todo tipo de bicicletas: gravel, trekking, urbanas o e-bikes. Incluso puedes realizarla con bicicleta de carretera montando una cubierta mixta (de 28mm a 32mm) para rodar con total comodidad y tracciĂłn en los breves tramos de enlace.
â ïž Servicios y avituallamiento:
Para organizar nuestra logĂstica, nosotros viajamos en furgoneta desde Barcelona hasta Agde (punto final de la ruta del Canal du Midi), donde aparcamos en una zona tranquila. Desde allĂ tomamos un tren hasta Burdeos, nuestro punto de inicio.
đĄ ÂĄTip clave para viajar con bici en la SNCF (Francia)!
Trenes TER (Regionales): La bicicleta viaja gratis y sin necesidad de reservar plaza (sujeto a la capacidad del vagĂłn). Es la opciĂłn mĂĄs recomendable.
Trenes Intercités y TGV: Es obligatorio reservar y pagar la plaza de la bicicleta al comprar el billete.

Historia del Canal de Garona: El eslabĂłn entre dos mares.
El canal de Garona es parte del segundo canal de los dos mares, planeado por Pierre-Paul Riquet, el creador del Canal du Midi, en su proyecto inicial. Debido al elevado coste de los trabajos en la parte del Languedoc no le permitiĂł llevarlo a cabo.
Al finalizarse las obras del Canal du Midi, fue necesario transferir el transporte de mercancĂas en Toulouse de los barcos a otros de menor capacidad de carga, para llegar hasta Burdeos.
Para ello, se necesitaban 5 dĂas para bajar el Garona hasta Burdeos y 15 dĂas para recuperar las mercancĂas en el otro sentido. En comparaciĂłn con los 5 dĂas necesarios para conectar Toulouse a SĂšte (en ambos sentidos), estando las dos ciudades separadas por 240 km, se puede comprender los problemas financieros que causaba la navegaciĂłn en el rĂo Garona.
Con la revoluciĂłn industrial, la necesidad de un canal lateral al Garona vuelve a plantearse. Aunque la zona no es industrial, el paso entre los dos mares fue siempre fundamental para el intercambio comercial entre paĂses.
Finalmente, el proyecto del canal lateral del Garona se encargó a Jean-Baptiste de Baudre, para él la ilusión de su vida y que serå considerado el «padre» del Canal del Garona. Al igual que Pierre-Paul Riquet con el Canal du Midi, el señor De Baudre no verå el acabar el Canal del Garona. Murió en 1850.
En el año 1839, el duque de Orleans acompañado por su esposa, la princesa Helena de Mecklembourg (mås conocida por haber popularizado la costumbre del årbol de Navidad), ponen la primera piedra del puente-canal en Agen el 25 de agosto de 1839.
El 12 de marzo de 1856, el Canal Lateral del Garona se abrió oficialmente a la navegación en su totalidad, llegando hasta Castets-en-Dorthe, en la Gironda. Entre cientos y miles de hombres y mujeres trabajaron durante diecisiete años para completar el «eslabón perdido» del proyecto ancestral de unir los dos mares.
El Canal del Garona a dĂa de hoy es «navegaciĂłn de recreo», como el Canal del MediodĂa. En el año 2000, la barcaza «Babette» cesĂł su actividad: fue el Ășltimo barco mercante.
Las Etapas del Canal de Garona en bici:
Etapa 1: Burdeos â Sauveterre-de-Guyenne (58 km)
Salimos de la estaciĂłn de tren de Burdeos en direcciĂłn al Pont Saint â Jean por un carril bici bien delimitado a pesar de que estaba en obras y habĂan algunos desvĂos, bien indicados.
Desde su inicio veremos diferentes carteles que nos indican que estamos siguiendo la Euroveló 3, también conocida como la Scandiberique o Ruta de los Peregrinos.
Hasta llegar a Latresne también encontremos otros indicativos en los que se añade la Ruta de la Gironda y el Canal de los dos mares, que es el que nos interesa en esta ocasión.
A los pocos kilĂłmetros llegamos a Latresne donde se da el inicio de la fantĂĄstica VĂa Verde de Roger LapĂ©bie, punto de inicio de la ruta oficial del canal de Garona.

Esta vĂa, nos llevarĂĄ hasta Sauveterre-de-Guyenne a travĂ©s de la regiĂłn de Entre-Deux-Mers, por un paisaje precioso de bosques frondosos, abundante sombra y grandes viñedos.
En cuanto al firme, resulta ser una antigua vĂa de tren recuperada para uso exclusivo de peatones y bicicletas, a excepciĂłn de algĂșn tramo prĂłximo a viviendas o nĂșcleo de poblaciĂłn, que se combina con carreteras secundarias con escaso trĂĄfico.
En referencia a los servicios durante esta etapa, quizĂĄ es la que mĂĄs bares, restaurantes y algĂșn supermercado encontramos por su proximidad a Burdeos.
Cuando llegamos a Sauveterre-de-Guyenne y despuĂ©s de dar un paseo por su plaza central, nos dirigimos al hotel que habĂamos reservado.
Etapa 2: Sauveterre-de-Guyenne â Agen (96 km)
DespuĂ©s de un gran desayuno, salimos con las primeras luces de la mañana para aprovechar las horas mĂĄs frescas del dĂa.

Callejeamos por Sauveterre-de-Guyenne para tomar unas fotografĂas en la que estaba amaneciendo y ya habĂa movimiento en las fabulosas âboulangeriesâ.
Pese al delicioso olor a pan reciĂ©n hecho, salimos en direcciĂłn a La RĂ©ole en busca del inicio del canal de Garona y seguir su cauce, entre el canal y el rĂo del mismo nombre.
Como en la etapa anterior, se transita por carreteras secundarias, con un tråfico muy escaso, y a través de bonitos pueblos rodeados de campos de vid, castillos y antiguos molinos como patrimonio cultural.
No en vano nos encontramos en uno de los tramos de la Ruta del Vino de Burdeos y la regiĂłn de Entre-deux-mers.
Aun que la ruta empieza en ascenso, no resulta un desnivel difĂcil y con el paisaje que vamos encontrando a nuestro paso, como por ejemplo el Moulin de Loubens que invitan a parar para tomar unas fotografĂas.
Y pocos kilómetros después llegamos a La Réole.

Esta preciosa ciudad resulta ser una pequeña fortaleza en lo alto de una colina, con un patrimonio histĂłrico importante y desarrollado sobre el rĂo Garona, a ambas orillas, como si de un balcĂłn se tratara.
La RĂ©ole es una ciudad histĂłrico-artĂstica situada a orillas del Garona que le invita a descubrir su patrimonio y sus monumentos histĂłricos. El priorato de los benedictinos (siglo XVIII) alberga en la actualidad los servicios administrativos del ayuntamiento. Posee unos magnĂficos forjados de interĂ©s histĂłrico, como las rejas del claustro y las rampas de la escalera de honor, que son obra del forjador Blaise Charlut.
Muy cerca del antiguo monasterio se alza otra silueta emblemĂĄtica de la villa: el castillo de Quat’Sos, del siglo XIII, del que subsisten tres imponentes torres. Los vestigios de las murallas que jalonan la ciudad tambiĂ©n dan testimonio del pasado medieval de La RĂ©ole. La iglesia de San Pedro (siglos XII y XVII), antigua iglesia del priorato de los benedictinos, conserva una portada de estilo gĂłtico, un ĂĄbside romĂĄnico y una espaciosa nave.
También cabe destacar el antiguo Ayuntamiento, situado entre la plaza Ricardo Corazón de León y la plaza de los Mårtires de la Resistencia. Este edificio civil del siglo XII, que parece ser que fue edificado por orden de Ricardo Corazón de León, es uno de los mås antiguos de Francia. La Réole también cuenta con calles empedradas y casas antiguas con entramado de madera que merece la pena recorrer y contemplar.
Tras cruzar el puente colgante, construido en 1934 y que en la actualidad se encuentra cerrado al trĂĄfico motorizado ya que los cables que lo sujetan estĂĄn en bastante mal estado, pero es apto para viandantes y bicicletas.
Y aquĂ empezamos oficialmente, El Canal de los 2 mares.

Hasta nuestra llegada a Agen, el canal transcurre por fantåsticas pistas asfaltadas en muy buen estado, ideal para realizar en familia y por las que encontramos grupos ciclistas y también peregrinos caminando.
AdemĂĄs, empezamos a ver las famosas esclusas, algunas de ellas ofreciendo el servicio de bar-restaurante y otras como casa particulares.
Nos encontramos con que la gran mayorĂa estĂĄn cerradas y son automĂĄticas. Las mĂĄs pequeñas, o sin puerto recreativo, no disponen de personal autorizado.
En este caso, son los propios navegantes quién realizan el llenado/vaciado de la esclusa hasta su destino.
En nuestro recorrido vamos dejando atrĂĄs pequeñas poblaciones con encanto como Mas dâAngenais, Damazan, Buzet sur BaĂŻse, Serignac sur Garonne y finalmente, Agen.
Sin distraernos demasiado, despuĂ©s de tomar un sabroso smoothie a orillas del rĂo Garona, nos dirigimos al apartamento que alquilamos para esta ocasiĂłn.

Etapa 3: Agen â Toulouse (112 km)
Volvemos a madrugar y salimos de Agen cuando la ciudad aĂșn duerme.
Un lugar que a primera hora de la mañana se respira una paz inusual para una gran ciudad, y con una luz preciosa siguiendo su reflejo a lo largo del Garona.
Emplazada a orillas del Garona, Agen, la capital de la ciruela pasa, es una ciudad acogedora y familiar donde da gusto vivir. Pasearse por su centro histĂłrico es ir en bĂșsqueda de lugares emblemĂĄticos como la plaza de los Lecheros, corazĂłn de la animaciĂłn de Agen, la calle de las CorniĂšres, con sus soportales, la calle Beauville con sus casas antiguas de entramado de madera y en voladizo, la catedral San Caprasio y sus coloridos frescos del siglo XIX, o el museo de Bellas Artes. Este Ășltimo, instalado en cuatro palacios renacentistas, guarda notables colecciones de arqueologĂa, pinturas, esculturas y artes decorativas, entre las cuales encontramos un excepcional conjunto de lienzos de Goya, y la cĂ©lebre Venus de Mas-d’Agenais.
A lo largo del Garona, la explanada de Gravier, con sus plĂĄtanos, su cĂ©spedes y sus avenidas, es un agradable lugar de paseo, muy apreciado por los habitantes de Agen. MĂĄs al norte, descubrimos el majestuoso puente-canal, una obra de 539 metros de longitud, que permite al canal lateral del Garona atravesar el mismo rĂo.
En esta ocasiĂłn, la ruta aunque pasa cerca de poblaciones, decidimos no desviarnos y aprovechar las primeras horas.

Al llegar a Moissac, hicimos nuestra primera parada tĂ©cnica del dĂa para rellenar los bidones de agua. Aprovechamos este descanso cicloturista para disfrutar de un merecido segundo desayuno con el clĂĄsico pain au chocolat francĂ©s.
A partir de este punto, el tramo final de la etapa hasta Toulouse se hizo bastante mĂĄs exigente. El calor de agosto apretaba con fuerza y la sombra de los tradicionales plataneros del canal comenzĂł a desaparecer, dejando al descubierto un trazado mucho mĂĄs expuesto al sol antes de entrar a la ciudad.

Ante la falta de servicios de avituallamiento en este sector final y con temperaturas elevadas, recurrimos a un clĂĄsico truco de cicloturista: mojar los maillots directamente con agua del canal para sofocar el calor y mantener el cuerpo fresco.
Afortunadamente, la entrada en bicicleta a Toulouse resultĂł muy sencilla, cĂłmoda y bien señalizada. Al alcanzar la icĂłnica estatua de Pierre-Paul Riquet âdonde se simboliza la histĂłrica uniĂłn de los dos mares (Garona y Midi)â dimos por completada con Ă©xito la ruta del Canal de Garona.
Sin demora, nos dirigimos al nuestro hotel situado justo enfrente de la estaciĂłn de Toulouse-Matabiau, que al dĂa siguiente se convertirĂa en el punto de partida para la segunda gran aventura del viaje: el Canal du Midi en bicicleta. Una ruta de bikepacking por Francia totalmente recomendable que, incluso bajo el calor del verano, deja un recuerdo y unos paisajes imborrables.
DĂłnde dormir: Alojamientos recomendados para cicloturistas:
Sauveterre-de-Guyenne: HĂŽtel de Guyenne. Un hotel muy econĂłmico en la entrada del pueblo, con desayuno completo, buena cena y garaje cerrado para guardar las bicicletas.
Agen: Alquilar un apartamento céntrico con lavadora es la mejor opción para lavar las equipaciones tras 96 km de ruta y descansar con tranquilidad.
Toulouse: HĂŽtel Ibis Styles Toulouse Gare Centre Matabiau. Ubicado justo enfrente de la estaciĂłn de tren y al inicio del Canal du Midi. Cuenta con sala dedicada para bicicletas, habitaciones insonorizadas y un desayuno buffet servido desde las 6:00 a.m.
Preguntas frecuentes sobre el Canal de Garona (FAQ)
ÂżCuĂĄntos dĂas se necesitan para hacer el Canal de Garona en bicicleta?
Lo ideal es realizar la ruta en 3 dĂas (como las etapas propuestas). Si viajas con niños o prefieres un ritmo mĂĄs pausado con visitas culturales, se puede dividir fĂĄcilmente en 4 o 5 jornadas.
¿Es una ruta adecuada para hacer en familia o con niños?
SĂ, es una ruta perfecta. PrĂĄcticamente todo el recorrido transcurre por vĂas verdes llanas, asfaltadas y totalmente segregadas del trĂĄfico motorizado.
ÂżSe puede enlazar el Canal de Garona con el Canal du Midi?
ÂĄSĂ! De hecho es la combinaciĂłn clĂĄsica. El Canal de Garona finaliza en Toulouse, punto exacto donde arranca el Canal du Midi hasta llegar al MediterrĂĄneo (SĂšte o Agde), completando la mĂtica Ruta de los Dos Mares.
đŽ ConclusiĂłn: ÂżVale la pena hacer el Canal de Garona en bici?
ÂĄRecorrer el Canal de Garona en bicicleta es una de las mejores opciones en Europa para quienes buscan una aventura de cicloturismo tranquila, accesible y rodeada de naturaleza e historia! Su trazado prĂĄcticamente llano, el firme asfaltado y la belleza de sus paisajes hacen que sea una ruta ideal tanto si te estĂĄs iniciando en el bikepacking, como si buscas un viaje relajado en pareja o en familia.
Aunque el calor estival apriete en algunos tramos y toque estar atento a la provisiĂłn de agua, la sensaciĂłn de pedalear bajo los ĂĄrboles, cruzar puentes histĂłricos y terminar a las puertas del Canal du Midi convierte a este viaje por el sur de Francia en un recuerdo inolvidable.