Las Vías Verdes de Girona en bicicleta.

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La Vías Verdes de Girona en bicicleta.

¿Unir los Pirineos con el Mar Mediterráneo a través de las Vías Verdes de Girona?

Ya sea en una, dos o tres jornadas, viajar en bicicleta desde los Pirineos hasta el mar Mediterráneo uniendo la Vía Verde del Ferro, la carretera de Santigosa y la Vía Verde del Carrilet es algo que no podéis perderos.

Esta ruta atraviesa paisajes impresionantes, desde los majestuosos Pirineos, pasando por la espectacular zona de la Garrotxa y llegar hasta la costa mediterránea.

Podréis recorrer valles, montañas, bosques, ríos y llegar a la playa, disfrutando de la belleza natural de la región, su gastronomía y los bonitos pueblos y ciudades que atravesaremos.

Además, esta ruta está llena de historia y cultura. Podréis descubrir antiguas estaciones de tren, puentes y túneles, y aprender sobre la evolución de la industria y la vida rural de la región.

Aquí os contamos las claves:

Toda la Vía Verde está cuidada al detalle.

Datos útiles.

La Vía Verde del Ferro i el Carbó, Vía Verde del Carrilet I y Vía Verde del Carrilet II, empieza en Ripoll y acaba en Sant Feliu de Guixols, y cuenta con un tramo de enlace desde Sant Joan de les Abadesses hasta Olot por una carretera sin apenas tráfico de 22 kilómetros con un recorrido total de 135 kilómetros.

Para realizar esta ruta de las Vías Verdes de Girona en bicicleta no es necesario llevar luces aunque si aconsejable, y se puede recorrer en cualquier tipo de bici, excepto las de carretera.

Este recorrido pasa por múltiples localidades y antiguas estaciones restauradas en las que detenerse a tomar un café o un tentempié, también hay múltiples fuentes y áreas de descanso a lo largo de toda la vía. 

Las Vías Verdes de Girona.
Lugares bucólicos en donde parar a hacer un tentempié, como este en Les Preses.

Existe un servicio de autobús que te puede llevar desde Sant Feliu de Guixols a Olot o a Girona, según tus preferencias. Si queréis hacer la ruta entera lo más cómodo es llegar en vehículo privado a Ripoll y dejar otro al final de la ruta.

Un poco de historia de estas vías.

La historia del Ferrocarril del Ferro i del Carbó, (de hecho era el extremo norte de una gran línea ferroviaria que partía de la ciudad condal), tiene como origen acercar al puerto de Barcelona y a su cinturón industrial el carbón que se escondía bajo las montañas de la sierra Caballera, en Ogassa.
La falta de mantenimiento se tradujo en un descenso continuo de viajeros hasta que finalmente fue clausurada en 1985. Trece años más tarde la comarca del Ripollés comenzó a recuperar este antiguo trazado para reconvertirlo en la actual Vía Verde.

El Ferrocarril del Carrilet Olot-Girona tras varios proyectos fallidos fue definitivamente inaugurado en 1911. Los antiguos planes planeaban unir Olot con San Joan de les Abadesses para dar salida al carbón de las minas de Ogassa y llevarlo al puerto de Roses. Finalmente tras una larga dilación se elige el camino más fácil siguiendo la ruta del Ter y así enlazar con Girona.

El Ferrocarril de Girona a Sant Feliu tuvo como mayor rango distintivo su peculiar ancho de vía. En el año 1892 entró en servicio y fue apodado cariñosamente como “El Feliuet”.
Por aquella época, la provincia de Girona asistió a un esplendor de los carrilets que, con centro en la capital, llegaban hasta Olot, Banyoles, Palamós y Sant Feliu.
Como en tantas ocasiones, la perdida de pasajeros debido a la irrupción de los automóviles la compañía ferroviaria propietaria de la misma se vio obligada a ceder la concesión en 1963 y paso a integrarla en los servicios adscritos a FEVE y en1969 está vía fue clausurada.

Vía Verde del Ferro i del Carbó.

Salimos desde el centro histórico de Ripoll y callejeamos tranquilamente hasta llegar al kilómetro cero de esta vía que es el Centro de Acogida Turística (CAT). En este lugar se puede comenzar la ruta ya que tiene un parking gratuito y cuenta con servicio de bar y restaurante.

Cogemos aquí la vía propiamente dicha, siempre por asfalto, y la ruta se va adentrando en un bonito paisaje rural rodeado de bosques e inmensos prados, tras pasar por algún túnel accedemos a la margen izquierda del río Ter y llegamos a la bonita localidad de Sant Joan de les Abadesses en el kilómetro 10. Esta vía verde continua hasta Ogassa pero nosotros seguiremos el enlace por carretera para ir en dirección a Olot.

Las Vías Verdes de Girona.
Primeros kilómetros de la Vía Verde del Ferro.

Tramo enlace carretera de Santigosa.

Nos desviaremos por la carretera GI- 521, con absoluta ausencia de tráfico y continuamos hasta llegar al Coll de Santigosa, que con sus 1.064 metros de altitud es el punto más alto de la ruta. Bajaremos un poco y volveremos a remontar hasta el Coll de Coubet (970 metros), y a partir aquí iniciaremos una preciosa y rápida bajada con impresionantes vistas de L’ Alta Garrotxa a nuestra izquierda y la Vall de Bianya justo a nuestra derecha con un total de 22 kilómetros.

Las Vías Verdes de Girona.
El tramo de enlace con Olot es una carretera muy tranquila.

Vía Verde del Carrilet I.

Para nosotros, y seguro que para la mayoría de personas que han recorrido estas vías, es el tramo más hermoso de toda esta ruta sin desmerecer ni mucho menos las otras partes.

Pasar por tierra de volcanes en el Parque Natural de La Garrotxa, y adentrarse en la Vall de Bianya es una gran experiencia que no os dejará indiferentes. Este tramo consta de unos 57 kilómetros y llega hasta la Ciudad de Girona, atraviesa tres comarcas y varias localidades en donde encontraremos todo tipo de servicios como cafeterías, restaurantes, hoteles y también unos paisajes dignos de enmarcar. ¡Absolutamente recomendable!.

Las Vías Verdes de Girona.
Saliendo de Sant Feliu de Pallerols.

Vía Verde del Carrilet II.

El último tramo de las Vías Verdes de Girona en bicicleta tiene aproximadamente 39 kilómetros y transcurre  desde Girona en ligera pendiente hacía la costa.

Combinando campos de cultivo con bosques encaramos la larga recta de Quart, y así arribamos a esta localidad en donde su antigua estación acoge hoy en día una sala de exposiciones municipal. Seguiremos por espacios abiertos en donde en verano se hará indispensable llevar algo de agua extra, ya solo queda ir pedaleando por pequeños pueblos hasta llegar a la costa.

Llegar a Sant Feliu de Guixols es la guinda del pastel. El recorrido concluye en esta bonita localidad  costera.  Visitar el Monasterio de la Porta Ferrada, el cual alberga el Museo de Historia de la Ciudad y el espacio Carmen Thyssen, es algo que no os podéis perder si pasáis noche en Sant Feliu, y así  poder disfrutar de su gastronomía costera.

Las Vías Verdes de Girona.
Puerto de Sant Feliu de Guixols. Punto y final de esta bonita ruta.

Donde parar y alojarse

Según los días en los que quieras realizar esta ruta tienes varias opciones. En dos días lo recomendable es parar aproximadamente en mitad del camino. Sant Feliu de Pallerols sería una buena opción.
En tres días, pasar una noche en Olot y otra en Girona es más que recomendable para ver todo lo que estas bonitas localidades te ofrecen.
En Sant Feliu de Pallerols la Fonda Finet es una opción bastante buena ya que tiene tanto la fonda como los apartamentos a buen precio.
También os recomendaríamos el Santuari de la Salut, aunque queda un poco más apartado del pueblo.
Dormir en Olot no ha de representar ningún problema ya que hay innumerables tipos de alojamientos.
Os recomendaríamos por experiencia personal el Hotel Estació, que está en el centro de la ciudad y es bastante funcional, y por otro lado Entre volcans que cuenta con apartamentos y habitaciones. Los dos nos han funcionado siempre.
En Girona la oferta es tanta y variada que hemos publicado una guía (Que ver en Girona).  

En definitiva, las Vías Verdes de Girona en bicicleta es una ruta cicloturística muy recomendable en la que podrás disfrutar de la naturaleza y de zonas muy bonitas de Cataluña. ¡Que la disfrutéis!

 

Mapa descargable en Wikiloc.