Recorrer Girona en bicicleta a través de sus Vías Verdes es uno de los itinerarios cicloturistas más completos de Cataluña. En primer lugar, este recorrido suma 135 kilómetros conectando el Prepirineo con la Costa Brava. Desde Ripoll hasta Sant Feliu de Guíxols, la ruta aprovecha antiguos trazados ferroviarios recuperados. Sin duda, es un viaje lleno de contraste natural y patrimonio histórico.
Esta ruta atraviesa paisajes impresionantes: arranca en las montañas pirenaicas, cruza la espectacular zona volcánica de La Garrotxa y desciende progresivamente hasta llegar a las playas del Mediterráneo. A lo largo del trayecto recorreréis valles, bosques, ríos y pueblos con un gran encanto, disfrutando de la gastronomía y la cultura local en cada parada.
Además, el recorrido está impregnado de patrimonio ferroviario e historia rural, con antiguas estaciones rehabilitadas, puentes y túneles que evocan la época industrial de la región.
Aquí os contamos las claves de la ruta, y si queréis seguir el itinerario paso a paso en vuestro GPS o móvil, podéis consultar y descargar el track completo de la ruta en nuestro perfil de Wikiloc.

Información práctica para descubrir Girona en bicicleta por sus Vías Verdes
La Vía Verde del Ferro i el Carbó, Vía Verde del Carrilet I y Vía Verde del Carrilet II, empieza en Ripoll y acaba en Sant Feliu de Guíxols, y cuenta con un tramo de enlace desde Sant Joan de les Abadesses hasta Olot por una carretera sin apenas tráfico de 22 kilómetros con un recorrido total de 135 kilómetros.
Para realizar esta ruta de las Vías Verdes de Girona en bicicleta no es necesario llevar luces aunque sí aconsejable, y se puede recorrer en cualquier tipo de bici, excepto las de carretera.
Este recorrido pasa por múltiples localidades y antiguas estaciones restauradas en las que detenerse a tomar un café o un tentempié, también hay múltiples fuentes y áreas de descanso a lo largo de toda la vía.

Existe un servicio de autobús que te puede llevar desde Sant Feliu de Guíxols a Olot o a Girona, según tus preferencias. Si queréis hacer la ruta entera lo más cómodo es llegar en vehículo privado a Ripoll y dejar otro al final de la ruta.
Un poco de historia de estas vías
La historia del Ferrocarril del Ferro i del Carbó, (de hecho era el extremo norte de una gran línea ferroviaria que partía de la ciudad condal), tiene como origen acercar al puerto de Barcelona y a su cinturón industrial el carbón que se escondía bajo las montañas de la sierra Caballera, en Ogassa. La falta de mantenimiento se tradujo en un descenso continuo de viajeros hasta que finalmente fue clausurada en 1985. Trece años más tarde la comarca del Ripollés comenzó a recuperar este antiguo trazado para reconvertirlo en la actual Vía Verde.
El Ferrocarril del Carrilet Olot-Girona tras varios proyectos fallidos fue definitivamente inaugurado en 1911. Los antiguos planes planeaban unir Olot con Sant Joan de les Abadesses para dar salida al carbón de las minas de Ogassa y llevarlo al puerto de Roses. Finalmente tras una larga dilación se elige el camino más fácil siguiendo la ruta del Ter y así enlazar con Girona.
El Ferrocarril de Girona a Sant Feliu tuvo como mayor rango distintivo su peculiar ancho de vía. En el año 1892 entró en servicio y fue apodado cariñosamente como “El Feliuet”. Por aquella época, la provincia de Girona asistió a un esplendor de los carrilets que, con centro en la capital, llegaban hasta Olot, Banyoles, Palamós y Sant Feliu. Como en tantas ocasiones, la pérdida de pasajeros debido a la irrupción de los automóviles la compañía ferroviaria propietaria de la misma se vio obligada a ceder la concesión en 1963 y pasó a integrarla en los servicios adscritos a FEVE y en 1969 esta vía fue clausurada.
Vía Verde del Ferro i del Carbó
Salimos desde el centro histórico de Ripoll y callejeamos tranquilamente hasta llegar al kilómetro cero de esta vía que es el Centro de Acogida Turística (CAT). En este lugar se puede comenzar la ruta ya que tiene un parking gratuito y cuenta con servicio de bar y restaurante.
Cogemos aquí la vía propiamente dicha, siempre por asfalto, y la ruta se va adentrando en un bonito paisaje rural rodeado de bosques e inmensos prados, tras pasar por algún túnel accedemos a la margen izquierda del río Ter y llegamos a la bonita localidad de Sant Joan de les Abadesses en el kilómetro 10. Esta vía verde continúa hasta Ogassa pero nosotros seguiremos el enlace por carretera para ir en dirección a Olot.

Tramo enlace carretera de Santigosa
Nos desviaremos por la carretera GI-521, con absoluta ausencia de tráfico y continuamos hasta llegar al Coll de Santigosa, que con sus 1.064 metros de altitud es el punto más alto de la ruta. Bajaremos un poco y volveremos a remontar hasta el Coll de Coubet (970 metros), y a partir de aquí iniciaremos una preciosa y rápida bajada con impresionantes vistas de L’Alta Garrotxa a nuestra izquierda y la Vall de Bianya justo a nuestra derecha con un total de 22 kilómetros.

Vía Verde del Carrilet I
Para nosotros, y seguro que para la mayoría de personas que han recorrido estas vías, es el tramo más hermoso de toda esta ruta sin desmerecer ni mucho menos las otras partes.
Pasar por tierra de volcanes en el Parque Natural de La Garrotxa, y adentrarse en la Vall de Bianya es una gran experiencia que no os dejará indiferentes. Este tramo consta de unos 57 kilómetros y llega hasta la ciudad de Girona, atraviesa tres comarcas y varias localidades en donde encontraremos todo tipo de servicios como cafeterías, restaurantes, hoteles y también unos paisajes dignos de enmarcar. ¡Absolutamente recomendable!

Vía Verde del Carrilet II
El último tramo de las Vías Verdes de Girona en bicicleta tiene aproximadamente 39 kilómetros y transcurre desde Girona en ligera pendiente hacia la costa.
Combinando campos de cultivo con bosques encaramos la larga recta de Quart, y así arribamos a esta localidad en donde su antigua estación acoge hoy en día una sala de exposiciones municipal. Seguiremos por espacios abiertos en donde en verano se hará indispensable llevar algo de agua extra, ya solo queda ir pedaleando por pequeños pueblos hasta llegar a la costa.
Llegar a Sant Feliu de Guíxols es la guinda del pastel. El recorrido concluye en esta bonita localidad costera. Visitar el Monasterio de la Porta Ferrada, el cual alberga el Museo de Historia de la Ciudad y el espacio Carmen Thyssen, es algo que no os podéis perder si pasáis noche en Sant Feliu, y así poder disfrutar de su gastronomía costera.

Dónde parar y alojarse en la ruta
La planificación de las etapas dependerá del tiempo disponible. Por un lado, si realizas la ruta en dos días, lo ideal es hacer noche hacia la mitad del recorrido, siendo Sant Feliu de Pallerols una excelente opción. Aquí destaca la Fonda Finet, con buenas habitaciones y apartamentos, o el Santuari de la Salut si prefieres un entorno más apartado.
Por otro lado, si decides hacer el itinerario en tres días, es muy aconsejable pernoctar en Olot y en Girona para disfrutar con calma de ambas ciudades.
En Olot dispones de una amplia oferta de alojamiento. Por experiencia personal, recomendamos el Hotel Estació, funcional y situado en pleno centro, o los apartamentos y habitaciones de Entre Volcans. En Girona la variedad es enorme, por lo que puedes consultar nuestra guía dedicada sobre Qué ver en Girona para elegir la mejor opción.
En definitiva, las Vías Verdes de Girona en bicicleta ofrecen una experiencia cicloturista inolvidable para conectar con la naturaleza y descubrir algunos de los rincones más bonitos de Cataluña.
Preguntas frecuentes sobre la ruta por Girona en bicicleta
¿Cuál es la mejor época para recorrer Girona en bicicleta por las Vías Verdes?
En primer lugar, la primavera y el otoño son los mejores momentos del año. Durante estas estaciones, las temperaturas son suaves para pedalear y el paisaje luce espectacular. Sin embargo, en verano es totalmente realizable si madrugas para evitar las horas centrales de calor.
¿Qué tipo de bicicleta se recomienda para esta ruta?
Sin duda, las bicicletas de gravel, touring o MTB son las opciones ideales. Aunque el firme está en muy buen estado, combina tierra compactada, grava fina y tramos asfaltados. Por lo tanto, no se aconseja hacerla con bicicletas de carretera con ruedas muy finas.
¿Se pueden hacer las Vías Verdes de Girona en bicicleta con niños?
Sí, es una ruta perfecta para familias y cicloturistas de todos los niveles. Por un lado, el trazado transcurre casi en su totalidad por vías segregadas del tráfico motorizado. Por otro lado, la tendencia general de la ruta es en suave descenso hacia la Costa Brava.