La Ruta del Ter en bicicleta tiene su inicio en el Pirineo y requiere de una forma física media. Durante este itinerario, se sigue el curso del río Ter, que con una longitud de 208 Km el río nace en el Pirineo, en el término municipal de Setcases a unos 2.400 metros de altitud y desemboca en el mar Mediterráneo, en el municipio de Torroella de Montgrí-L’Estartit.

Datos de interés

El Ter es el río por excelencia de la provincia de Girona. Esto nos lo puso más que interesante para realizar este bikepacking de dos días que iniciamos en la ciudad de Girona, a la que se puede llegar fácilmente en tren o incluso en autobús.

El firme de la ruta transcurre casi en su totalidad por una pista de tierra compactada en buen estado, que no reviste ninguna dificultad. Cruzaremos pequeños municipios con poco tráfico, con los que compartiremos la vía. Esta ruta es apta para todo tipo de bicicletas excepto carretera.

En cuanto a comida y agua, la ruta transcurre a través de pueblos rurales y medievales del Gironés y el Baix Empordà, hasta la desembocadura. Por lo tanto, en todo momento las necesidades estarán cubiertas, pudiendo disfrutar incluso de alguna que otra visita turística que se detalla más adelante. 

Un poco de historia

La estación de Castell d’Aro estaba situada en el kilómetro 34,224 de la línea y ocupaba un terreno irregular de 5.005 metros cuadrados. Tenía tres vías ya que el andén se prolongaba en sentido a Sant Feliu de Guíxols como vía muerta. La estación, con una superficie edificada de 72 metros cuadrados, estaba construida de mampostería y mahones, con tejado a dos aguas y con cubierta de teja plana. Interiormente la estación estaba constituida por una sala de espera, taquilla y vivienda del jefe de estación, compuesta por comedor-cocina y dos habitaciones.

Al lado se encuentra el típico edificio de los retretes que ocupaba 17 metros cuadrados característicos por tener un tejado a 4 aguas. Tras el edificio de servicios había un pequeño edificio de 16 metros cuadrados dividido en dos compartimentos hecho de mahones y cubierta de teja árabe de tejado inclinado. Completaba las instalaciones un pozo circular de 5 metros de hondo con lavadero anexo”.

La ruta

Etapa 1. Girona – Sant Antoni de Calonge.

Como ya hemos dicho, empezamos la ruta en Girona, después de rodar por sus calles a primera hora de la mañana, con los primeros rayos de sol y la niebla acariciando el río Onyar. Nos detuvimos para tomar unas fotografías del cauce del río a su paso por las casas de colores, disfrutamos de un café con leche con un fantástico croissant de chocolate en la Plaça Independència, que es uno de los puntos de ocio de la ciudad aunque que a esas horas, la teníamos toda para nosotros y para algún que otro madrugador.

Y allí mismo, cogemos un carril bici segregado que nos llevó hacia la salida de la ciudad y empezamos ya rodando al lado del río. Cinco kilómetros después llegamos a Sarrià de Ter y nos incorporamos a una pista con las primeras señales: La Ruta de la Capçalera del Ter. El paisaje sorprende por sus cambios en cada municipio que cruza ya que puede pasar a través de un bosque frondoso o voltear unos huertos o quizás un hayedo en pleno día de tala.

Después de cruzar Cervià de Ter, pasamos por un precioso núcleo que pertenece a St. Joan Desvalls llamado Sobrànigues y para cruzar el rio, dispone de un paso conocido con el mismo nombre. Después de este pasador, a la izquierda encontraremos la Central Eléctrica de Can Vinyals y su acequia. Una edificación que no te dejará indiferente ya que, al estar cubierta de hiedra, ofrece un lienzo a cual más bonito según la estación del año. 

Seguimos las indicaciones de la ruta que continua cruzando por pequeños pueblos con carácter como por ejemplo Foixà, Colomers o Verges y llegamos al kilómetro 40, ahora ya entrando en el Baix Empordà.

Posteriormente, llegamos a Torroella de Montgrí. Localidad famosa por su castillo en lo alto del macizo del mismo nombre, además de varias de sus entradas a través de sus murallas y calles peatonales. En este punto, podemos acercarnos a La Gola de Ter para ver la desembocadura del Ter y llegar al punto final de la ruta que le da nombre.

Después de comer algo en Torroella de Montgrí, emprendemos de nuevo la marcha, esta vez siguiendo las indicaciones Pirinexus, a través de campos de manzanos, por carreteras bien asfaltadas y con escasa densidad de tráfico, cosa que lo hace muy agradable al haber circulado la primera mitad de ruta por pistas de diferentes tipos de firme, algunas más cuidadas que otras.

Y así, entre campos y pueblos medievales con encanto muy conocidos como Palau Sator, Sant Feliu de Boada o Torrent, (en este último podéis encontrar el Museu de Mermelada si vais con tiempo visitarlo que merece la pena), llegamos a la costera población de Sant Antoni de Calonge donde asistimos a una bella puesta de sol.

Etapa 2. Vía del Carrilet – Girona

Empezamos la jornada temprano, cruzando el paseo marítimo de esta población costera, preciosa y que a esas horas tiene una luz especial. Después de tomar unas fotografías, seguimos en dirección a Platja d’Aro por la fantástica vía verde que transita segregada a la carretera, haciendo que sea totalmente segura, llegando al inicio del municipio. Así mismo, al final del paseo marítimo enlaza con la Vía Verda del Carrilet que nos llevó hasta Girona.

Pero antes de llegar a nuestro destino, cruzamos por todas sus estaciones.

Llegados a Castell d’Aro paramos para tomar unas fotografías de una máquina de tren situada en su antigua estación, que a día de hoy, es punto de información.

En la actualidad, la estación de Castell d’Aro presenta muy buen aspecto ya que el ayuntamiento, se ha encargado de mantenerla y la utiliza como punto de información de la vía verde y un centro BTT. También dispone de aseos abiertos al público ofreciendo así un servicio a los usuarios de la misma.

El parque en la que se encuentra ubicada, se llama El Parc de l’Estació. En él encontramos un estanque y un puente de hierro, representando el original que cruzaba el tren, llamado “Pont del Ridaura”, para salvar el río del mismo nombre.

En el mismo parque se encuentra la Associació del Trenet de la Vall d’Aro que mantiene viva la historia de del paso del “Carrilet o Feliuet” como se le conocía y que viajaba de Girona a Sant Feliu de Guíxols y su estación original y el interés que tuvo en la época, pasando del transporte de mercancías al de pasajeros. 

Los fines de semana se puede disfrutar de sus trenes de 5 pulgadas a través de 700 metros de vía que hace las delicias de niños y mayores como podéis comprobar. Joan el maquinista nos invitó amablemente a montar en el trenecito, y entre risas, no dudamos en hacerlo. ¡Y os aseguramos que fue como volver a la infancia!

Continuamos con la ruta dirección a Girona, mirando la vía verde con otros ojos ya que ahora, cada estación que cruzamos nos dibuja una sonrisa, gracias al momento tan divertido con Joan.

La primera que encontramos es la de Santa Cristina d’Aro que tiene ubicada la oficina de turismo. La siguiente estación es conocida con el nombre de La Font Picant, ya que se encuentra al lado de la fuente del mismo nombre, llamada así por su agua ferruginosa con propiedades medicinales, dicen. Actualmente es un restaurante y los edificios anexos, en buen estado pero cerrados.

La estación de Llagostera es la oficina de turismo municipal y está rodeada de un parque con bancos y una fuente. Cassà de la Selva y Llambilles las dos en perfecto estado y con equipamientos municipales. La de Quart con el punto de información juvenil.

Finalmente, llegamos a Girona a la hora de comer, donde ayer mismo iniciábamos la ruta. Fueron dos días fantásticos en bikepacking recorriendo tres de las grandes rutas de la provincia de Girona, La Ruta de la Capçalera del Ter, Pirinexus y la vía verde del Tren Petit y la del Carrilet I, descubriendo nuevos senderos, llenando el alma de experiencias y llevándonos lo mejor del viaje, las personas que hemos conocido.

Como resumen, una ruta sencilla, para disfrutar de la ciudad más bikefriendly del momento, el sol de la Costa Brava y todo ello rodado a través de tranquilas pistas y carreteras que os harán sentir seguros y disfrutar de la slow life, desconectando de la velocidad a la que vivimos, durante un par de días.

Cabeceras del Ter

«La vida es lo que hacemos de ella.

Los viajes son los viajeros.

Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.»

(Fernando Pessoa)

Alojamiento

En Sant Antoni de Calonge alquilamos un apartamento en primera línea de mar a través de una plataforma de gestión de reservas. Hay que tener en cuenta que en la costa, según la época del año, la hostelería solo abre para la temporada de verano.

Mapa descargable en wikiloc.

 

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