En España existen más de 3.200 kilómetros de antiguas vías e infraestructuras ferroviarias que están siendo convertidas en itinerarios cicloturistas y senderistas bajo el marco del Programa Vías Verdes, y que está coordinado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.
Una de las cualidades de estas Vías Verdes es que facilitan la comodidad, ya que están trazadas con suaves pendientes y por terreno muy compactado o incluso asfaltado, lo que hace que sean idóneos para viajar de manera “slow” con nuestras bolsas bikepacking, alforjas y también con los más pequeños de la familia ya que atraviesa innumerables localidades en donde detenerse a comer, a tomar un café o incluso a pernoctar.
Todo tipo de bicicletas son válidas para realizar estos recorridos, excepto las bicicletas de carretera, ya que sus neumáticos finos y sin taco no le hacen especialmente adecuados para este tipo de vías.
Nosotros quisimos unir la Ruta del Hierro, la Ruta del Carrilet I y la Ruta del Carrilet II, uno de los mejores recorridos que puedes hacer por las vías verdes de Girona y que te lleva desde los Pirineos hasta el mar Mediterráneo a través de 135 kilómetros. Os lo contamos todo aquí.

Las Vías Verdes de Girona

Datos útiles

La Vía Verde del Ferro i el Carbó, Vía Verde del Carrilet I y Vía Verde del Carrilet tienen una longitud total de 135 kilómetros, desde la ciudad de Ripoll hasta Sant Feliu de Guixols, y cuenta con un tramo de enlace desde Sant Joan de les Abadesses hasta Olot por carretera con un recorrido total de 22 kilómetros, aunque está proyectado construir una nueva vía que una estas dos localidades.
Esta ruta cuenta con 15 puentes y 3 túneles, no es necesario llevar luces aunque si aconsejable, y se puede hacer en cualquier tipo de bicicleta, excepto las de carretera.
La vía pasa por múltiples localidades en las que detenerse a tomar un café o un tentempié, también hay múltiples fuentes y áreas de descanso en toda la vía. Las estaciones del antiguo tren están es su inmensa mayoría recuperadas y casi todas cuentan con servicio de bar y oficina de turismo.
Para llegar a Ripoll, kilómetro cero de la ruta, lo puedes hacer en tren o autobús si quieres utilizar el transporte público. Hace muy poco que se ha puesto en servicio una línea de autobuses que te llevan desde Sant Feliu a Olot con un transfer de bicicleta incluido, lo que te hará más cómoda la experiencia.

Las vías verdes de Girona
Las vías verdes de Girona

Un poco de historia de las tres Vías Verdes de Girona

La historia del Ferrocarril del Ferro i del Carbó, (de hecho era el extremo norte de una gran línea ferroviaria que partía de la ciudad condal), tiene como origen acercar al puerto de Barcelona y a su cinturón industrial el carbón que se escondía bajo las montañas de la sierra Caballera, en Ogassa. A pocos kilómetros de Sant Joan de les Abadesses., de hecho fue una empresa minera de esta localidad quien se encargó de su construcción y fue inaugurada en 1880, aunque el servicio de pasajeros hasta San Joan.
Debido a la falta de mantenimiento se tradujo en un descenso continuo de viajeros hasta que finalmente fue clausurada en 1985. Trece años más tarde la comarca del Ripollés comenzó a recuperar este antiguo trazado para reconvertirlo en la actual Vía Verde.

 

El Ferrocarril del Carrilet Olot-Girona tras varios proyectos fallidos fue definitivamente inaugurado en 1911. Los antiguos planes planeaban unir Olot con San Joan de les Abadesses para dar salida al carbón de las minas de Ogassa y llevarlo al puerto de Roses. Finalmente tras una larga dilación se elige el camino más fácil siguiendo la ruta del Ter y así enlazar con Girona.
Tras unos años de brillantes ejercicios económicos, la Guerra Civil española impone severas pérdidas al carrilet ya que se volaron gran parte de los puentes, así como locomotoras, coches y vagones. Las riadas de 1940 también se llevarón gran parte de las vías.
Todo esto se reconstruyó, pero en 1969 debido a las continuas pérdidas económicas fue clausurado definitivamente para unos años después reonvertirlo en Vía Verde.

 

El Ferrocarril de Girona a Sant Feliu tuvo como mayor rango distintivo su peculiar ancho de vía. En el año 1892 entró en servicio y fue apodado cariñosamente como “El Feliuet”.
Por aquella época, la provincia de Girona asistió a un esplendor de los carrilets que, con centro en la capital, llegaban hasta Olot, Banyoles, Palamós y Sant Feliu. Su modesta existencia tuvo momentos de gran auge, especialmente en la posguerra, cuando, dada la falta de transportes por carretera, experimentó sus mejores cifras de viajeros y mercancías.
Como en tantas ocasiones, la perdida de pasajeros debido a la irrupción de los automóviles la compañía ferroviaria propietaria de la misma se vio obligada a ceder la concesión en 1963 y paso a integrarla en los servicios adscritos a FEVE.
Estos nuevos propietarios apostaron por cambiar el ancho de vía, debido a la cercanía física a la estación de Girona y para conectarlo con el tren que iba hasta Olot pero lamentablemente nada se hizo al respecto por lo que en1969 está vía fue clausurada.

Vía Verde del Ferro i Carbó

Salimos desde el centro histórico de Ripoll y callejeamos tranquilamente hasta llegar al Kilómetro cero de esta vía que es el Centro de Acogida Turística (CAT). En este lugar también se puede comenzar la ruta ya que tiene un parking gratuito y cuenta con servicio de bar y restaurante.


Cogemos aquí la vía propiamente dicha, siempre por asfalto, y la ruta se va adentrando en un bonito paisaje rural rodeado de manchas boscosas e inmensos prados y tras pasar por algún túnel accedemos a la margen izquierda del río Ter y llegamos a la bonita localidad de Sant Joan de les Abadesses en el kilómetro 10. Esta vía verde continua hasta Ogassa pero nosotros seguiremos el enlace por carretera para ir en dirección a Olot.

 

Tramo enlace carretera de Santigosa

Nos desviaremos por la carretera GI- 521, con absoluta ausencia de tráfico y continuamos hasta llegar al Coll de Santigosa, que con sus 1.064 metros de altitud es el punto más alto de la ruta. Bajaremos un poco y volveremos a remontar hasta el Coll de Coubet (970 metros), y a partir aquí iniciaremos una preciosa y rápida bajada con impresionantes vistas de L’ Alta Garrotxa a nuestra izquierda y la Vall de Bianya justo a nuestra derecha. 

En total son unos 22 kilómetros que estamos seguros que te harán detenerte en varias ocasiones para tomar fotografías. La estación otoñal es idónea para estos menesteres.

Carrilet I. De Olot a Girona

Para nosotros, y seguro que para la mayoría de personas que han recorrido estas vías, es el tramo más hermoso de toda esta ruta sin desmerecer ni mucho menos las otras partes, pero este tiene un carácter muy especial y la prueba es que muchísimos cicloturistas vienen a hacer únicamente este segmento de la ruta.
Pasar por tierra de volcanes en el Parque Natural de La Garrotxa, y adentrarse en la Vall de Bianya es una gran experiencia que no os dejará indiferentes. 
Este tramo consta de unos 57 kilómetros y llega hasta la Ciudad de Girona, atraviesa tres comarcas y varias localidades en donde encontraremos todo tipo de servicios como cafeterías, restaurantes, hoteles y también unos paisajes dignos de enmarcar. ¡Absolutamente recomendable!.
Su punto más elevado es el Coll d’en Bas, a 558 metros sobre el nivel del mar y se accede por un tramo asfaltado, tras este punto ya será muy raro encontrar algún otro tramo de subida hasta llegar al mar.
Si os apetece hacer este recorrido en dos días, Sant Feliu de Pallerols o Les Planes d’ Hostoles es un lugar idóneo en donde dormir, justo a medio camino. Aunque nosotros recomendaríamos Girona. ¿Qué os podemos contar de Girona? Es una de las ciudades más Bikefriendly del Estado y además está repleta de cafeterías, restaurantes y tiendas en donde la bicicleta es la más absoluta protagonista. Es una parada obligada tanto si os quedáis a dormir como si os pasáis de camino.

Carrilet II. De Girona a Sant Feliu de Guixols

El último tramo de esta bella ruta tiene aproximadamente 39 kilómetros y transcurre en ligera pendiente hacía la costa, siendo el punto más alto  Cassa de la Selva, con 136 metros de altitud sobre el nivel del mar.


En principio puede ser la parte que quizás parezca menos espectacular de toda la ruta, pero pasar por todas las extensiones de cultivos, y en los días claros poder observar todo el macizo del Montseny o de la Serralada Transversal es algo que le da mucho carácter a este tramo. También es la zona más habitada y te puedes encontrar a muchas personas realizando todo tipo de deportes a lo largo y ancho de la vía así que habrá que extremar las precauciones al compartir esta vía con otros usuarios.

Tras salir de la bella capital medieval de Girona y tras callejear por su barrio judío nos adentramos en un camino que va junto al río Onyar.

Y llegamos a la larga y despejada recta de Quart, y así arribamos a esta localidad en donde su antigua estación acoge hoy en día una sala de exposiciones municipal. Seguiremos por espacios abiertos en donde en verano se hará indispensable llevar algo de agua extra.
Llegar a Sant Feliu de Guixols es la guinda del pastel. El recorrido concluye en esta bonita localidad  costera.  Visitar el Monasterio de la Porta Ferrada, el cual alberga el Museo de Historia de la Ciudad y el espacio Carmen Thyssen, es algo que no os podéis perder si pasáis noche en Sant Feliu, así como poder disfrutar de su gastronomía costera.

Que ver en las Vía las Verdes de Girona

Ripoll

Kilómetro cero de nuestra particular ruta. La capital del Ripollés se encuentra situada muy cerca de los Pirineos. Por su termino cruzan los ríos Freser y Ter, y esto hace que le den al valle mucho carácter. Dentro de los lugares a visitar en esta localidad destacaríamos los siguientes:

El Monasterio románico de Santa María.

Es un conjunto benedictino, está considerado como uno de los monumentos más emblemáticos del románico catalán y fue fundado por el conde Guifré el Pilós, en el año 879.
En este monasterio encontraremos entre otras construcciones un claustro de doble planta en el que aún hay capiteles del S. XII.

Farga Palau

Otro lugar que no te puedes perder es la Farga Palau, que nos recuerda toda la relevancia de la industria del hierro en esta ciudad.
Ha mantenido su actividad durante cinco siglos y cesó sus actividades en el año 1978 para veinte años después convertirse en un museo.

Olot

Nuestro siguiente destino tras pasar el enlace de Santigosa es la capital de la Garrotxa y está situada en el Valle del Fluvià, rodeada de cuatro conos volcánicos que le otorgan un perfil muy peculiar y por el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
Si pasáis con tiempo por esta ciudad o dormís aquí, os recomendamos las siguientes visitas:

El Claustro del Antiguo Convento del Carme

Es la actual sede de la Escola d’ arts i oficis d’ Olot y es una de las galerías renacentistas más originales de Cataluña.

Iglesia de Sant Esteve de Olot

Antiguo edificio románico. La actual iglesia es de 1763 y de estilo neoclásico. Destaca entre otras cosas la sacristía, que acoge un museo donde se guarda una valiosa pintura El Greco. Del interior también destacan algunas piezas importantes del barroco catalán, como el altar mayor o el grupo escultórico de la Capella dels Dolors.

Girona

¿Qué os podemos contar de esta maravillosa ciudad? Le tenemos mucho cariño por ser una ciudad amable con los ciclistas. Bares, cafeterías, restaurantes, tiendas dedicadas al ciclismo, bonitos y útiles carriles bici y un largo etcétera. Seguro que en breve hacemos un post dedicado exclusivamente a los lugares bike-friendly de la ciudad.
No os podéis perder sobretodo el barrio medieval, con una amplia oferta turística y gastronómica, las casas coloristas sobre el río Onyar, la catedral gótica de Santa María, el museo del cine, el monasterio de Sant Pere de Galligants, las iglesias de Sant Feliu, Sant Nicolau o Sant Daniel, o los famosos baños árabes.
Siempre hay proyectados muchos eventos, conciertos y festivales en la ciudad así que seguro que encontráis alguna oferta turística, cultural o gastronómica que se adapte a vuestros gustos y que os satisfaga enteramente.

Sant Feliu de Guixols

Y ya para terminar, el punto final de la ruta. ¿Sería una obviedad recomendaros su playa? No hay nada mejor que tras estos 135 kilómetros de recorrido saliendo desde los Pirineos y llegando al mar darse un baño como colofón a esta ruta.
En esta localidad hay muchos lugares de gran interés histórico y también arquitectónico. De estos edificios podríamos destacar la casa Maynegre, casa Maruny o el casino de la Constancia.
O La ermita de San Elm, un templo del Siglo XVII construido sobre una antigua fortificación del S. XII y desde el cual se puede disfrutar de unas magnificas vistas.

Donde alojarse

Según los días en los que quieras realizar esta ruta tienes varias opciones. En dos días lo recomendable es parar aproximadamente en mitad del camino. Sant Feliu de Pallerols sería una buena opción.
En tres días, pasar una noche en Olot y otra en Girona es más que recomendable para ver todo lo que estas bonitas localidades te ofrecen.
En Sant Feliu de Pallerols la Fonda Finet es una opción bastante buena ya que tiene tanto la fonda como los apartamentos a buen precio.
También os recomendaríamos el Santuari de la Salut, aunque queda un poco más apartado del pueblo.
Dormir en Olot no ha de representar ningún problema ya que hay innumerables tipos de alojamientos.
Os recomendaríamos por experiencia personal el Hotel Estació, que está en el centro de la ciudad y es bastante funcional, y por otro lado Entre volcans que cuenta con apartamentos y habitaciones. Los dos nos han funcionado siempre.
Ya en Girona la oferta es estratosférica. De todos los rangos, tipos y precios. Simplemente se trata de encontrar el que más os guste y se adapte a vuestras necesidades.

¡Y esto es todo! Si tenéis alguna duda alguna recomendación no dejéis de escribirnos o dejar un comentario en la entrada.

 

Mapa descargable en Wikiloc

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.